Jorge Castillo, un hombre de 63 años que vive de recoger chatarra por toda Bucaramanga, se desplaza diariamente en una vieja camioneta donde encarama lo que muchos le regalan y aveces también lo que compra, para luego negociarlo.

Publicado por: ELIZABETH REYES LE PALISCOT / ereyes@vanguardia.com
Jorge Castillo, un hombre de 63 años que vive de recoger chatarra por toda Bucaramanga, se desplaza diariamente en una vieja camioneta donde encarama lo que muchos le regalan y aveces también lo que compra, para luego negociarlo.








