Para dónde vas tan de prisa? ¡No sé, pero tengo afán! Y siguió nadando a la máxima velocidad que podía el pequeño pez en el mar. Otros animales le hicieron la misma pregunta; pero siempre respondía: no sé, pero tengo afán.
Publicado por: PRESBÍTERO Jorge E. GarcÍa
Para dónde vas tan de prisa?
¡No sé, pero tengo afán! Y siguió nadando a la máxima velocidad que podía el pequeño pez en el mar. Otros animales le hicieron la misma pregunta; pero siempre respondía: no sé, pero tengo afán.








