miércoles 12 de enero de 2022 - 12:00 AM

Empresarios... rumbo al Oeste

Image
Columna de
Alberto Montoya

En nuestros años mozos, hace ya algo más de medio siglo, la palabra “oeste” nos conectaba con las películas de acción del salvaje oeste americano, que recreaban los viajes de largas caravanas de carretas tiradas por caballos, con familias completas de pioneros, aventureros, empresarios y cowboys que emprendían la conquista del oeste con la esperanza de alcanzar el éxito económico, a pesar de los grandes peligros que esa aspiración tenía. Para nosotros, ese oeste fue una serie de historias noveladas con indios, vaqueros y asaltantes, apoyadas en lo que ocurrió durante la expansión de la frontera de los Estados Unidos hacia la costa del Pacífico, desde mediados del siglo 19 y comienzos del 20, llevadas exitosamente al cine.

Esto, para introducirlos en las oportunidades que avizoro se darán en el oeste santandereano, es decir en nuestro Magdalena Medio, con Barrancabermeja como la segunda ciudad más importante del departamento y eje del futuro desarrollo. Allí tenemos más de medio millón de hectáreas prácticamente planas, con el río más importante de Colombia, con un enorme y moderno puerto (Impala), la Refinería de Ecopetrol como megacentro industrial, productora de las materias primas para la industria petroquímica nacional, la gasolina, el diésel y el gas propano que consume el país. Y para completar, con una infraestructura de transporte excepcional – río, tren, aeropuerto y carreteras de doble calzada – que convertirán a Barranca en “el centro multimodal de carga” de Colombia, aspecto que permitirá una gran eficiencia en costos de productos para exportación e importados.

Para ese oeste santandereano, el director de la Agencia Nacional de Concesiones anunció la apertura de las licitaciones de cuatro concesiones y la adición de otra, con una inversión de la “bicoca” de $10,6 billones, para la doble calzada de la Troncal del Magdalena entre Puerto Salgar y San Roque, la navegabilidad del río Magdalena entre Barranca y Barranquilla, la rehabilitación de la vía férrea entre La Dorada y Chiriguaná y una adición para obras complementarias en la vía Bucaramanga–Barranca para, entre otras, construir la doble calzada entre el intercambiador de La Virgen–El Retén, en la entrada a Barranca (obras que fueron descritas en mi columna, publicada en la edición del 1 de diciembre/21).

A mediados de este año, nos sorprenderá la nueva vía Bucaramanga–Barranca y estoy seguro que en un futuro cercano, con la ejecución de estas importantes obras, disfrutaremos de la recuperación económica, la generación de empleo y el mejoramiento de nuestra atrasada infraestructura de transporte.

Industriales y empresarios santandereanos: “El futuro está en nuestro oeste...”. QUEDAMOS EXPECTANTES.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad