miércoles 09 de octubre de 2019 - 12:00 AM

Luz “verdecita”

El cuidado del ambiente es una responsabilidad de todos y, ni mas faltaba que, por obtener unos beneficios económicos, se promuevan actividades que afecten el ambiente.
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Columna de
Alberto Montoya

El menos común de los sentidos, el “sentido común”, ha empezado a dar una cierta luz con la autorización otorgada por el Consejo de Estado para que Ecopetrol de inicio a las pruebas piloto con la técnica del fracking y establecer, basados en sus resultados, cual es la mejor tecnología para aplicarla, obtener los permisos e iniciar la explotación de los yacimientos no convencionales, YNC y, como resultado, darle un amplio respiro a la economía colombiana y a las posibilidades de aceleramiento del desarrollo de Santander, gracias a que los YNC mas prometedores se encuentran en el Medio Magdalena.

Las posibilidades de autosuficiencia energética del País, basada en combustibles fósiles, son escasas, si las seguimos basando en yacimientos convencionales. A nivel mundial, las perspectivas de que las energías alternativas puedan desplazar de manera importante a los combustibles fósiles, no es factible visualizarla antes de 20 o 30 años pues dista mucho la óptima solución que permita acumularla; en la actualidad, la mayoría de la energía producida debe consumirse de inmediato.

Preocupante, es el tiempo requerido para obtener los resultados de las pruebas piloto, mas lo que se requiera para el otorgamiento de los permisos de explotación. Sería lamentable que después de transitar ese calvario, se nos quedaran esos yacimientos sin explotar, negándole al País recursos económicos cuantiosos para destinarlos a soluciones de todo tipo, especialmente en lo social y en infraestructura.

Otra preocupación es que el “fracking” se está utilizando políticamente de manera irresponsable, con posiciones radicales, fundamentalistas, sin atender razones de tipo técnico y científico, basados en pálpitos o emociones, creadas por malos resultados de hace 20 o mas años, cuando se iniciaba el proceso de explotación con esta tecnología. Sin duda, se tuvieron malas experiencias que, con el paso del tiempo y el avance tecnológico, se han mitigado.

El cuidado del ambiente es una responsabilidad de todos y, ni mas faltaba que, por obtener unos beneficios económicos para el País y nuestra región, se promuevan actividades que afecten el ambiente. Con un control serio y eficiente se pueden generar buenos resultados para la comunidad y el País.

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