miércoles 11 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

¿Para dónde va nuestro Santander? Parte 4

es necesario contar con un organismo idóneo, con capacidad para concebir y desarrollar los proyectos que Santander requiere
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Columna de
Alberto Montoya

En anterior columna mencioné que los yacimientos no convencionales, YNC, localizados en Santander le darán a nuestro departamento el “estartazo” para un desarrollo económico y social nunca antes visto, favoreciendo en especial a Barrancabermeja. Esto significará inversiones de $20.000 millones diarios, como base para inversiones adicionales que incrementarán esta cifra. La pregunta a formularnos es: “¿estamos preparados para ello?”.

Sin duda alguna, no. Históricamente hemos sufrido de un serio problema: ser inmediatistas. Y en consecuencia no contamos con proyectos debidamente priorizados. No los tenemos, porque estos demandan inversiones en estudios y diseños que, sin generar réditos políticos, inauguraciones ni corte de cintas, son indispensables para que un gobernante pueda materializar lo más difícil: “el hacer”, pues no basta la voluntad política y el dinero para convertir los proyectos en obras.

También es necesario contar con un organismo idóneo, ágil y confiable, con capacidad técnica y jurídica para concebir y desarrollar los proyectos que Santander requiere, similar a la Cdmb (hoy despedazada y convertida en botín político), cuando ejecutó el Plan General de Control de Erosión. Urge crear o rescatar al menos un organismo, sin cuotas políticas, para dedicarlo al cumplimiento de estos objetivos. Esto no es posible con secretarías e instituciones lentas, pesadas y politizadas, producto de las tradicionales “cuotas”. Lograrlo significará un mínimo sacrificio en lo político y una gran ganancia para el departamento.

En 1964 nació el Instituto de Desarrollo de Antioquia -Idea- y nueve años después el Instituto para el Desarrollo de Santander -Idesán-, para cooperar con el crecimiento económico, cultural y social de los municipios y del departamento.

Si bien la diferencia en tiempo es corta, en créditos y proyectos es abismal. Actualmente el Idea, en patrimonio y colocaciones de crédito es mucho más de 20 veces Idesán y, mientras el Idea está vinculado a proyectos multibillonarios como Hidroituango y el Puerto de Urabá, Idesán apenas comienza a desarrollar el proyecto ZMB con los recursos de los peajes de Lebrija y Rionegro. La pregunta es: ¿Por qué los paisas sí pueden y nosotros no? En lo privado, revivamos a Prosantander.

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