jueves 13 de octubre de 2022 - 12:00 AM

Brujeria

Solo a una mente calenturienta como la del representante Oscar Villamizar se le ocurre confundir al frailejón Ernesto Pérez con un muñeco de brujería. Un verdadero despropósito solo comparable con su cacareada denuncia por pánico económico contra la Ministra de Minas Irene Vélez.

Sus desafortunadas declaraciones en el debate de ratificación del acuerdo de Escazú traen a la memoria, los tiempos más sombríos del Medioevo cuando se perseguía a las mujeres con conocimientos de anatomía, botánica o sexualidad tachándolas de brujas y condenándolas a la hoguera por el solo hecho de desafiar la hegemonía masculina y el poder de los grupos dominante.

Y es que la ratificación de este acuerdo una promesa incumplida del gobierno Duque que lo firmó en 2019 como parte de los compromisos internacionales de Colombia en materia medioambiental, no tiene nada de brujería. Al contrario, con este acuerdo las comunidades ganan una importante herramienta para informarse y participar activamente en la discusión de megaproyectos que comprometan la biodiversidad y sus intereses vitales.

En el camino de garantizar el derecho constitucional a la participación de los ciudadanos Escazú también deberá ofrecer mayores garantías a los líderes sociales vinculados a la defensa del medio ambiente para evitar que los sigan matando impunemente como ocurre hoy es este país.

En su afán de ganar protagonismo en los sensacionalistas titulares de la política mediática el representante Villamizar a quien últimamente vemos en los debates del Congreso portando, una gorra de uso privativo de la Policía Nacional, parece no percibir que la única “brujería” que hoy amenaza Colombia, esa que le “enciende velas” al “muñeco” de turno, es el clientelismo. Ese cáncer que destruye la democracia y alimenta la corrupción mientras condena a millones de colombianos a la pobreza y al que tanto congresista tan ambicioso como mediocre, le debe su credencial.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad