jueves 03 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

El regreso de Lula

La victoria de Lula de Silva puede ser interpretada como el restablecimiento de la democracia en Brasil, luego del golpe parlamentario que en 2016 sacó del poder a Dilma Rousseff, la primera mujer electa presidenta en ese país. Tras confluir el infausto gobierno de Michel Temer las elecciones de 2018 llevaron al poder a Jair Bolsonaro una figura mediocre que logró articular la agenda autoritaria en lo político y regresiva en lo social liderada por elites poderosas vinculadas al tridente de la biblia, el buey y la bala.

El triunfo electoral de Bolsonaro, en 2018 solo fue posible en la medida en que Lula fue sacado de la carrera presidencial por la condena por corrupción proferida con violación del debido proceso y sin pruebas suficientes por el Juez Sergio Moro quien gracias a la operación Lava Jato paso del anonimato a ser el Ministro de Justicia de Bolsonaro.

Tras casi dos años tras las rejas, la condena contra Lula fue revocada por el Supremo Tribunal Federal permitiendo que pudiera participar en las presidenciales de este año ganando por tercera vez la presidencia, con propuestas de equidad, justicia social y restablecimiento de la democracia. En una elección marcada por la violencia política, la polarización y las noticias falsas Lula se impuso en las dos vueltas derrotando a un candidato presidente que tuvo a su favor todo el poder y los recursos del Estado.

Las consecuencias de la victoria del antiguo obrero metalúrgico quien tuvo como fórmula vicepresidencial a Geraldo Alckmin exgobernador de Sao Paulo con fama de tecnócrata y estrechos vínculos con el empresariado, abre un nuevo escenario político que en lo interno plantea un regreso a la normalidad democrática y que en clave externa camina hacia un regreso al protagonismo internacional de Brasil luego de la irrelevancia y del aislamiento de los últimos años.

Con Lula en el palacio del Planalto el gobierno Petro gana un importante interlocutor al alrededor de ideas fuerza como cambio climático y protección de la Amazonía; revisión de la “guerra contra las antidrogas” e integración regional en términos políticos, económicos y energéticos con particular énfasis en energías limpias. En los próximos años es igualmente factible, un fortalecimiento de la relación bilateral en lo económico, educativo y científico como ya ocurrió en los anteriores gobierno del PT, rompiendo con el histórico y costoso distanciamiento de nuestros dos países.

politicainternacional1648@gmail.com

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