jueves 23 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Alexander Arciniegas

Incoherentes

Cómo nos cambia la vida. En octubre de 2007 el entonces presidente Álvaro Uribe anunció desde Manaure Guajira, junto a Hugo Chávez y Rafael Correa, la puesta en marcha del gasoducto Antonio Ricaurte, construido por Ecopetrol y PDVSA con una inversión de 200 millones de dólares.

Hoy la posición del expresidente es otra. Lo digo porque la propuesta desde Caracas del gobierno Petro de una asociación entre Ecopetrol y PDVSA para explotar petróleo en Venezuela, desató una avalancha de críticas, empezando por el expresidente Uribe quien desde X dijo: “arruinan a Ecopetrol al asociarla con Pdvsa”.

Si invertir en el sector energético venezolano es una “mala idea” como planean las criticas de Uribe y del exministro de Hacienda y expresidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, uno no entiende porque el interés de hacerlo de parte de las europeas Repsol y Eni o de empresas estadounidenses como Chevron, aprovechando la licencia de 6 meses que les otorgó el gobierno Biden.

Se podría debatir la confiabilidad en el mediano plazo de Venezuela como socio, pero es lamentable que desde la oposición esta propuesta de integración energética que implicaría entre otras acciones, reactivar el contrato suscrito por Ecopetrol durante el primer gobierno Uribe y vigente hasta 2027, se descalifique de plano con la falacia que se trata de una maniobra de Petro para sostener al gobierno Maduro a costa de nuestro bolsillo.

El “incoherente” como dijeron los exministros José Manuel Restrepo y el senador de Cambio Radial David Luna, no es el gobierno que con esta iniciativa de integración energética intenta aprovechar las colosales reservas de petróleo de su vecino para garantizar la seguridad energética nacional, gasolina más barata y transición energética a través de gas venezolano, en un escenario en que nuestras reservas de petróleo y gas a duras penas alcanzan hasta el 2030.

Incoherente es perder la posibilidad de avanzar en esta integración incluyendo en el mediano plazo a Panamá, Ecuador y Brasil; al tiempo que impulsar el proyecto de construir un oleoducto entre Venezuela y el pacifico colombiano para exportar crudo hacia China compensado las actuales limitaciones del canal de Panamá.

Incoherente es esa oposición ideológica y miope que también parece sufrir de amnesia en su ansiedad por regresar al poder.

politicainternacional1648@gmail.com

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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