jueves 08 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Nacionalismo extractivista

Las rivalidades entre Francia y Alemania son viejas y alcanzaron su mayor intensidad hasta la Segunda Guerra Mundial, luego de lo cual, estos países se convirtieron en pilares de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero nucleo de lo que hoy es la Unión Europea.

La desconfianza y el mutuo recelo entre estos dos vecinos llevaron a episodios sangrientos como la Guerra franco-prusiana en 1870 o la invasión de Hitler a Francia en 1940. Esta enconada rivalidad incluso trascendió al futbol; recorremos la semifinal de España 82, uno de los partidos más disputados en la historia de los mundiales, como lo atestigua la brutal patada del Schumacher a Battiston.

No obstante, en medio de la crisis energética producto de la guerra en Ucrania que se ha traducido en los altos precios de la energía que golpean a las familias y empresas europeas, Francia y Alemania anunciaron su disposición de intercambiar gas por electricidad.

Y mientras estas cosas pasan en el mundo, en Colombia se ha generado una enorme polémica por la declaración de la ministra de Minas en la que dejo abierta la posibilidad de importar gas desde Venezuela en un lapso de 7 años que es cuando se agotarían nuestras actuales reservas. A los escépticos con la cooperación energética con el vecino, no está de más recordarles que el segundo gobierno Uribe se inició la exportación de gas desde Colombia hasta Venezuela y que esta se mantuvo hasta 2015 dejando buenos dividendo a Ecopetrol.

Aunque es claro que la agenda del actual gobierno es la transición hacia energías renovables esta directriz, necesaria en tiempos de crisis climática, esta no es incompatible con la posibilidad de comprar gas a Venezuela aprovechando el gasoducto que sale de Maracaibo en el Zulia vecino del departamento de la Guajira. Esta cooperación podría posteriormente, converger hacia la integración regional con base en energías limpias propuesta por el gobierno.

La cooperación energética entre Francia y Alemania revela el parroquialismo de esta especie de “nacionalismo económico extractivista” con el que sectores de nuestra derecha pretender torpedear las políticas internas del gobierno Petro y la normalización de las relaciones con Caracas.

politicainternacional1648@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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