jueves 16 de junio de 2022 - 12:00 AM

Santandereano vota por Colombia

Somos una nación que se ha quedado a medias por el peso de los regionalismos. Creo que el carácter y la templanza santandereana nada tienen que ver con la violencia, el machismo y la vulgaridad.

En un país en donde de los 39 millones de electores 9 millones son jóvenes es necesario que a la Casa de Nariño llegue un proyecto comprometido con el verdadero cambio. Para comenzar, la educación de los jóvenes, no la resuelve un candidato que prometa donar su sueldo para que algunos estudien, pues se requiere aumentar el presupuesto, creando nuevas universidades públicas y fortaleciendo las existentes.

En materia económica en lugar de repetir la promesa vacía de generar empresas necesitamos una propuesta que comprometa al Estado para que, con crédito blando e inversión en infraestructura, impulse una política industrial y agropecuaria orientada a crear condiciones para que la pequeña, mediana y gran empresa, generen empleos bien remunerados. Si recuperamos el agro el campesino no tendrá necesidad de sembrar coca y en las ciudades habrá más alimentos.

Para enfrentar la deforestación que hoy destruye nuestros parques naturales; al igual que para mitigar y prevenir el cambio climático que deja efectos devastadores en las poblaciones más pobres, es urgente fortalecer el Ministerio del Medio Ambiente y comprometerse con la defensa de nuestros páramos. En materia energética en lugar hacerle un guiño al fracking, debemos avanzar en la transición energética que nos haga cada vez menos dependientes del petróleo y el carbón.

En política exterior el turbulento escenario mundial exige fortalecer muestra presencia internacional, avanzar en la integración latinoamericana y diversificar nuestras relaciones con las distintas potencias y bloques regionales, fortaleciendo nuestra estructura de embajadas y consulados con diplomáticos de carrera.

En materia de drogas no es una opción un candidato que seguirá con las fumigaciones y propone acabar con el narcotráfico regalando la droga. Necesitamos una política interna que trate el problema como asunto de salud pública e internacionalmente, se sume a los países que vienen hablando de superar la fracasada guerra contra las drogas.

Finalmente, la cultura debe ser un elemento trasversal para potenciar la energía y creatividad de la sociedad avanzando hacia la reconciliación.

Por estas razones, como piedecuestano invito a votar por el programa de Petro que hará de Colombia una potencia de la vida.

politicainternacional1648@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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