sábado 16 de enero de 2010 - 10:00 AM

Confianza del país y en el país

La política ha de velar siempre por la institucionalidad, porque de ella depende la confianza en el país.  También depende de ella la confianza del país en su presente y en su futuro.  Hoy hemos de afirmar que tal confianza es baja, y que instituciones como el Congreso han caído a profundo pozo. 

Razonable lo que opina el comentarista Raúl Pacheco, que es deplorable el funcionamiento del Congreso, y mejor fuese que sus sesiones no sean televisadas, razón de ser, entre otras causas, de su desprestigio.  Las instituciones son factor básico para las estrategias que conducen al crecimiento del país.  La inserción internacional de Colombia ha de interesarnos a todos; no es perturbando el orden ni contribuyendo a la anarquía como se robustece tal factor tan importante para el progreso común.

El horizonte de crispación es un resorte de negativa importancia para calificar la confianza del capital que ingresa al país, dado que los inversores examinan constantemente nuestra institucionalidad, y sin tal inversión se carece del capital para la dimensión del desarrollo, que no da espera.  De ahí que sea necesario huir de la anormalidad, y temerla, porque es factor negativo para la producción, los empleos, y nuestra capacidad de competir aquí y en el exterior.  Vapulear al empresario porque sí, sin antes examinar su desempeño en la producción y el empleo, es tan torpe como pensar que el Estado pueda vivir sin sus impuestos y sin su labor en el trabajo diario.

Pensemos en lo delicado que es manejar la economía nacional, vistos los mecanismos de todo orden que debe crear el gobierno de turno, sin aspavientos ni consignas.  Nacionalizar por nacionalizar, como lo hacen algunos gobiernos, aumentará siempre la corrupción y la escasez.  Fue lo que hizo el socialismo utópico que viene de regreso en todo el mundo, aunque haya gobernantes  pensando que el caso de su país es excepcional.  La libertad para trabajar, para producir, es necesidad diaria de una sociedad cualquiera.  ¿Cómo, cabe preguntar, será posible lograr inversiones a largo plazo, para trabajar en repoblación forestal o en minería, sin normas claras de largo plazo?  Aterricemos, que es necesidad permanente la de poner los pies sobre la tierra.  Se habla mucho hoy del riesgo- país, por lo cual hay que velar por la confianza en el país, y la misma, en sí mismo.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad