sábado 23 de mayo de 2009 - 10:00 AM

Cooperación ruso-norteamericana

Declaraciones del presidente Osama cambian las relaciones con Moscú, pues los años anteriores fueron tensos. Los personajes que preparan los nuevos temas son los vicepresidentes Joe Biden y Wladimir Putin. Puede decirse que hay nueva era. La diplomacia norteamericana tiene nueva visión del mundo. Habrá cooperación para problemas existentes en varios lugares. El ex general ruso Serguei Ivanov ha reconocido esa nueva realidad y ha expresado la cooperación rusa.

La competencia por armas estratégicas ha finalizado. Hubo tiempos cuando la desconfianza de las dos potencias anunciaba conflictos. Antes de Gorbachov, hubo propósito imperial que alentaron Stalin, Jruschov y la vieja guardia; Brezhnev buscó la 'distensión', pero mantuvo el control de Europa Oriental y propició intervenciones como en la 'primavera de Praga' y en Hungría.

Gorbachov por convencimiento y por necesidad, dio aire nuevo a la vida internacional, aceptó la reunificación alemana y retiró efectivos militares en los países del Pacto de Varsovia, que implicaban a la ex URSS elevados costos; la crisis económica soviética aconsejaba nuevo trato. Fue suspendido el apoyo a Cuba, que el propio Gorbachov notificó, exigiendo el pago del petróleo ruso, indispensable para Cuba, a precio internacional. Es de recordar que en Budapest quedaron desocupados once edificios cuando las tropas de ocupación rusas fueron retiradas. Hoy esos países tienen sus propios gobiernos y sus relaciones normales con Occidente, que les ha suministrado préstamos constantes.

Concluyó la guerra fría. Rusia era una potencia debilitada, ciertamente, después del golpe contra Gorbachov, aferrado a su 'perestroika' (reestructuración), y 'glasnost' (trasparencia), palabras contra la corrupción, no toleradas por la vieja guardia, que con tal golpe se hundió, porque Yelsin, jefe de la Federación Rusa, parte sustancial de la ex URSS no lo secundó, sino que lo utilizó para proclamar su gobierno.

No fue solamente cambio de gobierno sino de sistema. Piénsese en los problemas derivados de tal cambio, cuando no se disponía de legislación para restablecer la propiedad privada. Porque estatizar puede hacerse mediante una simple orden, seguida de algún reglamento, pero privatizar requiere legislación so pena de aprovechamientos indebidos.

Hoy Rusia y EE.UU. necesitan cooperar y desaparecida la competencia armamentista, las cosas toman muy diferente carácter. Hay posiciones preventivas, pero no hay temor de golpes sorpresivos ni se ven motivos para ellos. La paz será beneficiada grandemente con esa cooperación. Los lenguajes pendencieros no convencen en la realidad actual.

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