Me trajo a la memoria este antiguo noticiero la noticia de que mil millones de ciudadanos del mundo viajaran en plan turístico en el presente año, según datos de la O. M. T. Organización Mundial de Turismo. Esta cifra, que representa más o menos el 15% de la población mundial, ya nos da una idea de la congestión aeroportuaria y hotelera en los principales destinos turísticos del planeta. América Latina que tradicionalmente no despertaba mayor interés turístico, en esta ocasión según la misma fuente, se verá mas visitada que de costumbre. Viajar y conocer mundo que fue un pasatiempo reservado para muy pocos, con el correr de los años se ha vuelto una posibilidad extensiva para muchas personas. Viaje hoy y pague después es una consigna que cada vez tiene más acogida. A pesar de que las comunicaciones y en especial la televisión nos permiten ver y disfrutar la naturaleza y la vida en otros lugares, según estos datos no nos parecen suficientes y queremos descubrir con nuestros propios ojos los que las cámaras nos ocultan. De todas maneras no hay nada mejor que un viaje en buena compañía y a un sitio que siempre haya estado metido en nuestro corazón. Cumplir el sueño de viajar y conocer mundos diferentes ha sido una constante universal consignada en todos los libros de aventuras. Nada más ameno que escuchar el relato de su viaje de un recién llegado de muy lejos. Desde Marco Polo que nos cambió la visión del mundo contándonos las maravillas de los imperios y los tesoros que se escondían más allá de las montañas europeas nos ha quedado la costumbre de escuchar la versión de los viajeros para formarnos otra idea de lo desconocido. Los colombianos que viajábamos poco según las estadísticas, ahora lo hacemos con más frecuencia, especialmente los jóvenes que necesitan aprender otro idioma y adicional a eso aprender a querer un poco más a nuestro país. Es rara la persona que después de viajar por el mundo no reconozca que Colombia es un país maravilloso con unas riquezas naturales envidiables y con un potencial futuro que nos compromete a todos. Los turistas ya no incomodan a nadie en ningún lugar del mundo, a ellos se debe en buena parte el crecimiento económico de muchos países y todos parece que luchamos por atraerlos hasta nuestra propia casa por ser fuente inagotable de riqueza. Sin creer que el paraíso está en otra parte y que vale la pena buscarlo donde esté, aplaudimos el interés creciente de la mayoría de las personas por incrementar su cultura a través de los viajes. Muy pocos lugares del mundo permanecen ocultos a los ojos de los turistas como para convencernos de que el mundo que tenemos es una medida de nuestras ilusiones y una búsqueda permanente por encontrar la felicidad.