sábado 09 de febrero de 2019 - 12:00 AM

Publicidad vs realidad

Image
Columna de
Alfonso Marín

Cada vez es más frecuente y común ver en las pantallas de la televisión hermosos videos promocionando nuestras bellezas naturales, realizados y promovidos por las distintas Corporaciones Autónomas Regionales encargadas de cuidar y velar por nuestros recursos ambientales. Después de ver cada una de estas imágenes posiblemente los colombianos todos nos llenamos de orgullo al poder comprobar que nuestro país es uno de los lugares más privilegiados del mundo en materia de biodiversidad ambiental. Sin embargo, la otra cara de esta casi idílica realidad, la encontramos también cada vez con más frecuencia, en los noticieros y en las páginas de los periódicos y revistas, cuando registran el acontecer nacional caracterizado, por una inusitada violencia contra nuestra naturaleza. Considero que no es difícil que estas imágenes bonitas nos sirvan como estímulo para seguir fomentando entre la población, especialmente entre los niños el amor por la naturaleza. Colombia dentro de muy poco estará cumpliendo cincuenta años, desde que se promulgo la primera ley que obliga a las instituciones públicas y privadas a proteger el medio ambiente. Si bien es cierto que hemos avanzado en este sentido, considero que todavía nos falta mucho camino por recorrer. Hablar del medio ambiente, ya no es un tema novedoso para nadie y menos para un candidato en plan de campaña electoral, es más bien una obligación moral que todos tenemos con nuestra madre naturaleza o como dice el papa Francisco, el deber de cuidar nuestra casa común. Estas imágenes de la Colombia bella, abundante y diversa, son un oasis en medio del desierto de tantas imágenes desagradables que a diario nos toca ver para permanecer informados. Definitivamente la naturaleza en su real dimensión sigue siendo el mejor refugio para un espíritu inquieto por las dolencias del mundo. Con razón la película Colombia Magia Salvaje que pudimos apreciar hace varios años, sigue siendo el mejor logro en cuanto a espectadores se refiere de todo el cine colombiano. Mi invitación después de ver estos paisajes bajo el cuidado de estas instituciones y autoridades ambientales regionales es a que colaboremos con ellas para que sigamos siendo en nuestra geografía universal, un lugar amable rodeado de amor y cuidado por el mejor capital que puede tener un país en cualquier lugar del mundo.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad