sábado 12 de enero de 2019 - 12:00 AM

Regresando

Recuerdo con algo de nostalgia un interesante programa radial transmitido por una emisora de la capital en las horas de la tarde que se llamaba “Regresando”. En dicho programa además de la música seleccionada para la ocasión, se leían hermosos poemas y cuentos de varios autores que servían como telón de fondo al balance que diariamente hacemos las personas cuando regresamos de nuestro trabajo a la casa. En este mismo ambiente agradable, deseamos que hayan regresado todos durante esta semana después de las vacaciones de fin de año. Para la mayoría, y espero que así haya sido, lleno de satisfacciones porque sus vacaciones y descanso hayan colmado todas las expectativas que se tenían programadas. Para quienes viajaron el placer del regreso sin ninguna novedad y la ilusión de volver a conocer lugares llenos de riqueza humana y natural, que tantas enseñanzas nos dejan cuando vamos de manera desprevenida y con la única intención de disfrutar. A los empleados de todas las ramas y actividades de la vida un regreso cargado de nuevas y renovadas ilusiones para que el presente año sea de verdadero progreso y prosperidad como lo repetimos hasta la saciedad cuando emocionados nos damos el abrazo de año nuevo. A quienes nos recibieron en la provincia con su habitual sencillez y alegría, que ojalá regresen a sus labores habituales con la esperanza de haber llenado los corazones de sus parientes y amigos de verdadera amistad y amor por la naturaleza. A la naturaleza misma, representada en sus ríos y laderas de verde frescor, para que se recupere pronto de los maltratos que suelen darse cuando la presencia del hombre llega con afán a disfrutar de todos sus encantos. A los pequeños poblados que se vistieron de fiesta para recibir a tantos turistas y paisanos que ojalá regresen pronto a su acostumbrada soledad, esa soledad que los hace hermosos y atractivos para quienes preferimos la tranquilidad y el silencio, antes que el bullicio y la parranda.

En fin, un regreso para todos tranquilo y sosegado que solo traiga esperanza y deseo de seguir viviendo en paz en este querido país, que tiene como ninguno tantas riquezas tangibles e intangibles, suficientes para hacer realidad, los sueños más ambiciosos de los corazones juveniles.

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