Adicionalmente a los problemas del Metrolínea en el sector de Floridablanca, son también preocupantes las noticias en torno a la ejecución de las obras del tercer carril en la vía Floridablanca-Piedecuesta, asignadas por adición contractual a la concesión Los Comuneros.
Publicado por: ÁLVARO BELTRÁN PINZÓN
Allí se han venido adelantando los trabajos de la ampliación vial en forma segmentada, en la medida en que algunos propietarios han facilitado las franjas de terreno que luego les serán canceladas por el Área Metropolitana de Bucaramanga. El pago de los terrenos a los propietarios lo hará el AMB con el producto de los dineros que recaude por concepto de valorización de la zona de influencia, cuya proyección y distribución ya efectuó, pero que debió ser suspendida para atender múltiples reclamaciones. Sólo al concluir esta revisión, expedirá una nueva resolución y, cuando quede en firme, contará con los dineros necesarios para comprar las propiedades requeridas. En los casos en que no sea posible la negociación directa, tal vez se recurrirá a la expropiación por la vía administrativa, con los inciertos períodos de tiempo que implica. Ahora, además de las reclamaciones de los afectados, han surgido conceptos e interpretaciones que pretenden desvirtuar la estructura del cobro de valorización, en atención al beneficio general evidente y el beneficio particular que se derivará de estas obras para los operadores de Metrolínea y de los concesionarios de la vía, quienes se financian con el cobro de tarifas y peajes. Posiciones discutibles pero que pueden afectar las programaciones. Para rematar, los constructores del tercer carril no pueden terminar ninguno de los múltiples sectores que han acometido por la presencia de redes y ductos de los diferentes servicios públicos: gas, acueducto, teléfonos, energía, etc., los cuales deben ser removidos fuera de la zona de la vía; y cuyo costo, al parecer, no estarían dispuestas a asumir las empresas respectivas.Así las cosas, la concesión Los Comuneros estima que sólo tiene posibilidad de seguir trabajando dos meses más. Ojalá estas dificultades encuentren pronta solución, los ciudadanos no tengan que soportar indefinidamente las incomodidades por los trabajos en las vías, y no se llegue a aplazar la puesta en funcionamiento del sistema Metrolínea, por estas deficiencias en su planeamiento.









