Publicidad

Alvaro Beltran Pinzón
Lunes 29 de abril de 2013 - 12:00 AM

Cifras

Publicado por: Alvaro Beltran Pinzón

Compartir

La cifra seduce, es una razón fácil y sirve para disponer de referentes acuciosos, cuando se trata de identificar las inclinaciones de la volátil opinión pública en relación con el acontecer político, las preferencias del mercado, las tendencias de la moda, etc. Sin embargo, esquematiza la conciencia y circunscribe la comprensión del espacio social al horizonte de los números.

Por encuestas más o menos rigurosas, los colombianos de repente somos menos pobres, menos indigentes, más felices y ya no estamos dentro de los 10 países más desiguales del mundo. No obstante, los últimos resultados expresan también que las cosas no van de la mejor manera en Colombia y se resalta el incremento de la corrupción, coincidente con la preponderancia de la contratación directa en perjuicio de las licitaciones públicas, aunque cierto es que poco o nada mejoraría esa realidad, si acogiéramos estos procedimientos en atención a la cada vez mayor ocurrencia de pliegos de condiciones hechos a la medida de determinados propósitos.

En el caso de recientes publicaciones del Dane, los indicadores son muy halagüeños para Bucaramanga, tanto que permitieron dar paso a una eufórica declaración de un conocido dirigente, quien asegura que ya poseemos las características de un país desarrollado al registrar un 10,45% de pobreza, un 1,2% de indigencia y un Coeficiente Gini de 0,432, cuando las cifras promedio nacionales arrojan 32,7%, 10,4% y 0,539, respectivamente. Santander, por su parte, se ubica en el cuarto lugar en producto interno bruto, con una participación del 7,2% de la economía nacional.

Ojalá el regocijo que producen estos buenos guarismos represente un sensato movimiento de la sociedad, que se traduzca en la creación de escenarios favorables, estables a futuro, que aseguren la inserción de nuestra región en las dinámicas del progreso y del bienestar, con una estrategia que no puede ser otra que la de invertir en las personas.

En ese orden de ideas sería razonable direccionar los limitados recursos con que contamos, como es el caso de los correspondientes a las regalías, hacia los sectores educativo y de salud.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día