lunes 14 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Afinar y acompasar

Sería deseable que se pudieran enmendar las falencias, las discordancias y los afanes de protagonismo; de tal manera que se dé paso a un ambiente de confianza mediante acciones ciertas en la lucha contra la corrupción y la eficiencia del gasto público

El referente de medición que se ha impuesto con la mirada a los primeros cien días de los gobiernos se ha constituido en un saludable alto en el camino para analizar, en perspectiva, el enfoque de la administración que se proponen desarrollar. En nuestro caso, sobresale la falta de sindéresis entre las variadas tesis divulgadas por el presidente Petro y las disímiles interpretaciones de sus colaboradores; situación en la que se ha colocado como fiel de la balanza la figura relevante del ministro José Antonio Ocampo, que ha aportado una dosis de equilibrio gracias a la sobriedad y sentido de prudencia de su talante.

Tal vez ha pesado mucho la ilusión del cambio y el afán de cumplimiento de las promesas, sin medir las posibilidades efectivas para impulsar las transformaciones, que, si bien tienen intención reivindicativa, no pueden ignorar las tozudas realidades que se imponen para avanzar en su resolución, y donde la financiación es un punto de primer orden, como ya se ha apreciado en el ejercicio de incorporación de las demandas regionales en el Plan Nacional de Desarrollo y en la importancia fiscal de las rentas por hidrocarburos.

Goza de gran respaldo la opción de enfrentar con más ahínco y determinación el efecto del cambio climático, la política antidrogas y el giro hacia propuestas de desarrollo sostenible, aunque en estos ámbitos las realidades geopolíticas rebasan la propia capacidad de la Nación, pues corresponden a progresivas decisiones de carácter global.

Seguramente la inédita experiencia de un gobierno de izquierda ha alimentado entendibles incertidumbres que alientan el recelo de algunos sectores y la apuesta de una oposición que tampoco ha mostrado postulados propositivos, ni integradores, que constituyan un derrotero alternativo.

Las encuestas han señalado un remanente de esperanza que persiste con fuerza en quienes acompañan la coalición gobernante. Sería deseable que se pudieran enmendar las falencias, las discordancias y los afanes de protagonismo; de tal manera que se dé paso a un ambiente de confianza mediante acciones ciertas en la lucha contra la corrupción y la eficiencia del gasto público, factores que motivaron los anhelos de cambio.

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