lunes 08 de junio de 2020 - 12:00 AM

Con un sí condicional

Sin duda estamos ante un riesgo que amenaza con tomar ribetes insospechados y la posibilidad de trazar rumbos ciertos de progreso depende, en gran medida, de la oportuna atención a la salud y la dinámica que se imprima a la economía en esta coyuntura...
Escuchar este artículo

Con la incorporación de algunos ejes de trabajo que buscan paliar la emergencia por el COVID-19, fueron aprobados los planes de desarrollo del Departamento y de los municipios que, en general, terminan siendo poco precisos, con el fin de evitar procesos disciplinarios a sus titulares ante eventuales incumplimientos. En esta ocasión, además, la concreción de ingresos y egresos va a estar condicionada por el curso que tome la pandemia que, en buena parte, obedecerá a las políticas que adopte el Gobierno Nacional para enfrentarla.

De acuerdo con estimaciones de epidemiólogos, la contingencia va a prolongarse un tiempo considerable, de manera que la afectación puede llevar a escenarios de extrema gravedad. En la misma forma, los economistas, en su mayoría, coinciden en apreciar que la crisis será comparable a la pavorosa depresión de los años 30 del siglo pasado. Estas proyecciones hacen que el Ejecutivo luzca inapropiadamente cauteloso en sus determinaciones y se perciba que, en aspectos puntuales relacionados con el gasto, actúa tardíamente o se queda corto en su alcance.

La pérdida de 5.4 millones de puestos de empleo; la necesidad de proveer una renta básica para los más pobres; el afianzamiento en las tendencias de desindustrialización y caída de las exportaciones del país; la advertencia de la Alcaldesa de Bogotá sobre la inminencia de suspender la activación de nuevos sectores productivos porque el Gobierno Nacional no ha cumplido con la entrega de las unidades de cuidados intensivos; o el hecho diciente de no haber emprendido un programa de suministro gratis de tapabocas por el aumento de transeúntes en los sitios públicos, son, entre otras, situaciones que demandan decisiones rápidas y definen líneas de acción coordinadas y sostenidas.

Sin duda estamos ante un riesgo que amenaza con tomar ribetes insospechados y la posibilidad de trazar rumbos ciertos de progreso depende, en gran medida, de la oportuna atención a la salud y la dinámica que se imprima a la economía en esta coyuntura, por lo cual los criterios de inversión se habrán de direccionar para establecer una deseable complementariedad de objetivos en todos los organismos estatales y paraestatales.

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad