lunes 20 de enero de 2020 - 12:00 AM

El Carrasco II

Resulta preocupante adentrarse en respuestas precipitadas a este problema con el vacío conceptual existente y teniendo al acecho tantos intereses ávidos de negocio.
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Como era de esperarse, la providencia judicial que ordenaba el cierre del basurero el 5 de enero no se hizo efectiva en atención a que la ANLA avaló su operación hasta el próximo 13 de febrero, previa observancia de algunos requisitos. Sin embargo, ni se cumplirán las exigencias referidas, ni se clausurará El Carrasco en forma inmediata, ya que no se dispone de opción diferente y además es indispensable asegurar su estabilización. Así las cosas, se seguirá utilizando hasta mediados de 2021, cuando empezaría a recorrerse la posibilidad de un colapso, de continuarse con la metodología en uso.

La “papa caliente” que recibieron los alcaldes recién posesionados de los 16 municipios involucrados -en particular, el de Bucaramanga- amenaza con convertirse en una “papa bomba”, con consecuencias imprevisibles. En atención a que solo se dispondría de poco más de un año para comprar los predios, diseñar y entrar en operación, y que de las informaciones de los medios de comunicación se colige la inexistencia de un camino cierto de solución, surgen inevitables reflexiones:

El pasado viernes se instaló un grupo especializado de trabajo con la meta de lograr, en siete días, “establecer las condiciones en materia administrativa, técnica y jurídica para el nuevo relleno”, conforme lo anunció un vocero del Área Metropolitana. ¿Alcanzará esta comisión tan ambicioso cometido?

¿Se verá afectada la búsqueda del terreno que adelanta la UIS, considerando que las características estructurales aún están por definirse y que los mandatarios de Girón y Lebrija han expresado su negativa a permitir la ubicación en sus territorios?

¿Por qué no se avanza con pruebas piloto para determinar la viabilidad de tratamientos alternos y complementarios, que podrían disipar prevenciones y optimizar costos, como el enfardado de basuras secas, la producción de abonos orgánicos y otras tecnologías?

¿No sería aconsejable emprender, desde ya, una campaña para mejorar los hábitos de la ciudadanía dando aplicación a la regla ecológica de las tres erres: reduce, recicla y reutiliza?

Resulta preocupante adentrarse en respuestas precipitadas a este problema con el vacío conceptual existente y teniendo al acecho tantos intereses ávidos de negocio.

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