lunes 27 de junio de 2022 - 12:00 AM

Euforia y nerviosismo

En nuestro departamento son esperanzadoras las voces que se manifiestan sobre la necesidad de convocar la atención del gobierno central en procura de gestionar soluciones a las dificultades y necesidades

El triunfo de Gustavo Petro ha despertado euforia en sus seguidores y gran ilusión en colectivos y regiones en donde la pobreza, la inequidad y el abandono son notorios. Más allá del nerviosismo que se advierte en sectores que lo han considerado como una amenaza a sus intereses, resultan positivas las expresiones, cada día más frecuentes, en el sentido de que esas disparidades no se pueden soslayar y que es preciso adoptar un cambio de actitud que dé prelación a las medidas estatales que contribuyan a disminuir las brechas de desigualdad y la falta de oportunidades.

Es plausible la invitación que hace el presidente electo a conformar un Acuerdo Nacional, con el propósito de sumar las distintas posiciones y visiones del país a su proyecto; una aspiración que, sin duda, no será tarea fácil. La polarización que ha dominado el ambiente social y político, en lo corrido del presente siglo, hace que esta aproximación se perciba como una claudicación en los principios o se asimile con la posibilidad de reencauche de las indelicadas formas del ejercicio público, contra las cuales la inmensa mayoría ciudadana se pronunció inequívocamente en las dos vueltas de la contienda presidencial.

Ahora, en el horizonte, se vislumbra el reto de virar hacia una democracia deliberativa. Ojalá los subyacentes dispositivos mentales que ha sembrado el individualismo, la ansiedad por imponer la ambición particular, el afán de figuración en el trino inmediatista, o la declaración apresurada, no se levanten como ruidos inoportunos que perturben una sosegada reflexión ante la realidad histórica que se tiene que afrontar.

En nuestro departamento son esperanzadoras las voces que se manifiestan sobre la necesidad de convocar la atención del gobierno central en procura de gestionar soluciones a las dificultades y necesidades que se vienen soportando. Ese objetivo se presenta alentador, teniendo en cuenta el compromiso expreso del entrante mandatario con la preservación del Páramo de Santurbán, la esperada reanudación del comercio con Venezuela y la acción colectiva que seguramente desarrollará la nutrida representación santandereana en el Congreso de la República, dentro de la cual sobresale la figura del ingeniero Rodolfo Hernández.

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