Publicidad

Alvaro Beltran Pinzón
Domingo 04 de febrero de 2024 - 12:00 PM

Hasta cuándo

Compartir
Imprimir
Comentarios

Compartir

En reciente oportunidad, al consultar las aplicaciones de tráfico terrestre para establecer el tiempo de viaje entre Bogotá y Bucaramanga, para mi sorpresa, se me indicó que la mejor opción no era por Chiquinquirá, ni tampoco por Tunja, sino por Villeta, tomando la Ruta del Sol.

En principio resultaba atractivo hacer el recorrido por una vía de doble calzada, enmarcada por el paisaje de las fértiles tierras del Magdalena Medio. Sin embargo, deseché la recomendación de las plataformas para cerciorarme de las condiciones de la arteria no aconsejada, y fue así como decidí viajar por Tunja. Avancé en dirección a Paipa para desviar por el ramal de Cómbita, que está completamente destruido. El trayecto por Arcabuco, Moniquirá y hasta llegar a la Hoya del Río Suárez presenta un pavimento en deplorable estado, y con ello se diluyó la creencia que siempre nos había acompañado de que la carretera desmejoraba al ingresar a Santander.

Luego, de Barbosa hacia Bucaramanga se vuelven a soportar las eternas dificultades a la altura de mi natal Güepsa y del sector Vadorreal-Oiba, con las mismas ondulaciones y baches de 70 años atrás. El paso por Socorro es verdaderamente tortuoso y requiere una alternativa que ni siquiera se ha contemplado en los diseños de Invias; mientras que los trabajos de la proyectada variante de San Gil no permiten albergar esperanzas de una pronta concreción. La interminable fila de camiones, vehículos livianos y motocicletas hace imposible el adelantamiento en el serpenteante camino de Pescadero, cuyas barreras de seguridad se encuentran en franco deterioro. A partir de Los Curos, con el embotellado tráfico que caracteriza al área metropolitana, la travesía se torna en odisea. La doble calzada entre Los Curos y Piedecuesta, con su limitado kilometraje, no puede continuar siendo una obra que supera nuestras capacidades de gestión y de emprendimiento.

Al leer los discursos de posesión de los nuevos mandatarios se advierte un genuino deseo de hacer las cosas bien; sensación que me lleva a pensar que aunque la meta parezca poco ambiciosa ante la proliferación de proyectos, con el hecho de que se juntaran esfuerzos y voluntades para mejorar la conexión a la capital de la República, con doble calzada en gran parte de su extensión, se estaría solucionando una necesidad de toda la vida y el beneficio sería enorme para el 80 % de la población del departamento.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad