lunes 24 de agosto de 2009 - 10:00 AM

La esperanza continúa

Aunque se trató de una decisión tomada en el último minuto, después de veinte años de desviaciones y negligencias, lo cierto es que reconforta que el caso de Luis Carlos Galán no quede en la impunidad.

Es una luz que se asoma con esta crucial decisión de mantener vigente el proceso, para que consideraciones despreciadas contribuyan a hacer claridad sobre este crimen que tanto desaliento aportó a la vida colombiana. Resuenan, y con total actualidad, la gravedad de la corrupción generalizada que denunciaba, la penetración en vitales esferas del Estado por parte del narcotráfico, así como los agobiantes efectos de una desigualdad creciente, entre tantos temas que aún persisten sin visos de solución.

Sus discursos, que se han vuelto a oír por estos días sobre asuntos críticos de la sociedad colombiana, quedaron como testimonio de un aliento abortado, al igual que el memorable ícono de su figura publicitaria que realzaba el carácter decidido de un personaje enérgico, valiente, que acogía con sutileza otras reivindicaciones malogradas en la evocación de sus rasgos comuneros, y que con él sí se harían realidad.

Trazos de una utopía que quedó en la mente de una sociedad que aún no ha visto que las esperanzas que un día depositó en el líder, se hayan cumplido. Siempre han sido parte de ese periplo del ascenso al poder con un discurso y unas promesas que marcan las euforias de los comienzos, para comprobar luego que las cosas no resultan y todo termina al final de la mano del desencanto, que sólo servirá para alimentar la cadena de ilusiones y frustraciones en las que se ha movido la historia colombiana en sus ciclos presidenciales.

La importancia política de Luís Carlos Galán continúa vigente, en la medida en que se ha convertido en un referente de la lucha contra la corrupción y los recurrentes vicios asfixiantes del ejercicio público, así como de la necesidad de formar políticamente a los colombianos. El esclarecimiento de los responsables de su crimen se convierte en reto para que nuestra sociedad pueda rehacer su fe en las instituciones de la democracia y, de la mano de una justicia que actúe con rectitud, retomar el camino de la extraviada esperanza.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad