lunes 20 de mayo de 2019 - 12:00 AM

La institucionalidad

Hay caminos dentro de la institucionalidad para encontrar salida a este caso que, ciertamente, ha contribuido a ahondar aún más la polarización que viene afectando al país.

En el alud de opiniones e información que se ha desatado con motivo del fallo de la JEP, referente al caso Santrich, no se ha prestado la debida atención a la manifestación hecha por el Contralor General de la República, quien expresa: “No existe situación que no se pueda solucionar desde la institucionalidad. La institucionalidad existe para momentos de crisis”.

Más allá del acierto o equivocación en la medida adoptada, corresponde a los expertos en la materia, y a los responsables que tienen que ver con el tema, definir el procedimiento a seguir. Además de la apelación instaurada por la Procuraduría, ante los indicios de la ocurrencia de un delito, resulta evidente que lo que se impone es abrir la investigación, como ya se hizo, y someter las pruebas que se puedan recaudar a la consideración del juez competente. Para este efecto se deben considerar las fechas en que se configuró la conducta delincuencial.

Es decir, hay caminos dentro de la institucionalidad para encontrar salida a este caso que, ciertamente, ha contribuido a ahondar aún más la polarización que viene afectando al país. Por supuesto que el debate político es bienvenido, siempre y cuando se atenga a la verdad y al respeto de los fueros institucionales. Consideración especial merecen, por obvias razones, las instancias encargadas de la administración de justicia.

El mayor problema que confronta nuestra sociedad es justamente la falta de confiabilidad en que sea en todos los casos proba y expedita. No es atrevido pensar que quizás este es el único asunto realmente importante que tiene Colombia, pues las demás dificultades se facilitarían a partir del fuerte vínculo que significa la convergencia en el debido acatamiento a la justicia.

Más que convertirse en el florero de las discordias o en la oportunidad para confundir y proponer salidas extremas, episodios como el suscitado con la extradición de Santrich deberían servir de pauta para proceder en pro de una Nación que requiere el reencuentro con una vida en paz, que facilite el aprovechamiento de las energías para avanzar hacia la construcción del bienestar común.

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