lunes 23 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

¿Quién le pone el cascabel al gato?

Los países más inculpados no están dispuestos a autorregularse porque perjudicarían el núcleo de sus economías.
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Esta expresión nace de una antiquísima fábula, según la cual a un grupo de ratones que necesitaba salir de su madriguera para buscar comida, le era imposible hacerlo debido a la presencia de un felino vigilante. Decidieron los roedores que podían enterarse de la cercanía de su enemigo si le colocaban un cascabel. Todos aprobaron la idea que les permitiría tener esperanzas de supervivencia, pero pronto surgió la pregunta: ¿quién sería el valiente que se lo ataría al cuello? Ninguno se presentó como voluntario para la arriesgada maniobra.

Este es el dilema de las repetidas cumbres celebradas para contener el cambio climático, y cuya versión COP25 acaba de concluir en Madrid con un nuevo fracaso. Los países más inculpados no están dispuestos a autorregularse porque perjudicarían el núcleo de sus economías.

El presidente Trump, con gran arrogancia, anunció la determinación de Estados Unidos de abandonar el pacto de París; mientras que India y China han argumentado que alguna restricción que se adopte debe consultar los registros de contaminación histórica y no únicamente los datos actuales, con lo cual la probabilidad de acuerdo para lograr un compromiso que asegure la disminución de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero, causante del recalentamiento terrestre, se hace inviable en la práctica.

Pareciera que solo queda espacio para la protesta de la sociedad civil, la presión misma de los hechos y la emergencia de símbolos como el que ahora representa la activista sueca Greta Thumberg.

La actitud de los gobernantes, más preocupados por no tomar medidas que afecten su comodidad, está situando a la humanidad en el umbral de lo trágico, como ya lo anticipaba Georg Simmel, a comienzos del siglo XX, en su Diagnóstico de la tragedia de la cultura moderna.

CONCIERTO DE NAVIDAD. Merecen especial reconocimiento la Coral Universitaria y la Orquesta de Cuerdas de Arco de la UIS por el bello concierto de Navidad “Gloria in Excelsis Deo...”, ofrecido la semana pasada, con interpretaciones de Vivaldi, Correlli y villancicos latinoamericanos, bajo la dirección del profesor Juan Manuel Hernández-Morales.

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