jueves 15 de abril de 2021 - 12:00 AM

Austeridad

El Congreso, con sus equipos legislativos y sus arrogantes gastos de funcionamiento comparado con su nulo aporte... perfectamente podría ser reducido a la mitad.
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Columna de
Alvaro Ordoñez

Lo que mandan los tiempos actuales y la situación económica es austeridad, inversión, trabajo y mucho esfuerzo y sacrificio. Por eso llama la atención como el Gobierno Nacional, representado por grandes gurús de la economía sólo ven como solución a la crisis la generación de nuevos tributos con las consecuencias evidentes en el empobrecimiento de la clase media trabajadora.

Alguien podría decir que no existe derroche o falta de control a los recursos, veamos algunos clarísimos ejemplos. El tamaño del Congreso, con sus equipos legislativos y sus arrogantes gastos de funcionamiento comparado con su nulo aporte y ser claramente visto como el mayor factor de corrupción del país perfectamente podría ser reducido a la mitad y lograríamos hacer más visibles y controlables a quienes logren el favor popular. Si eliminamos las Asambleas departamentales, obligamos la creación de distritos metropolitanos en los municipios cuyas cabeceras municipales lo ameriten, fusionamos entidades que duplican funciones y ejercemos un real recorte en los presupuestos de lo suntuario tanto del presupuesto nacional como departamentales, municipales y de institutos descentralizados de todos los órdenes. Basta la decisión política y como en todo empresa, en tiempos de dificultad cada quien debe aportar el 20% de su presupuesto de gastos.

Si con valor emprendiéramos la reforma a la justicia, haciéndola eficiente y rápida, premiando la carrera judicial y despolitizándola, reduciendo los tiempos y dotándola de tecnificación que le permita desarrollar su labor en la modernidad, pero por encima de cualquier otra endureciéndola contra la corrupción en el manejo de lo público, allí estaría como tantas veces se a dicho la mayor fuente de recursos.

Urgen de igual forma la necesidad de la reforma pensional, para modificar ese absurdo sistema de cero riesgo para los administradores de los fondos privados, seguramente aceptar que la edad de pensión debe modificarse de acuerdo con las nuevas realidades de expectativa de vida, la reforma al sistema financiero para controlar la abusiva explotación de los clientes y la decisión clara de ampliar la base tributaria encontrando a los evasores que todos vemos y conocemos, sin exprimir a los de siempre.

Una reforma tributaria más es la mayor muestra de incapacidad de gestión del gobierno.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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