jueves 07 de mayo de 2020 - 12:00 AM

Desequilibrio e inequidad

considero hoy que el gobierno nacional empieza a perder ese equilibrio y que menosprecia las otras variables, el presidente hace esfuerzos por parecer creíble en lo que dice pero la realidad es que ya no convence...
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Columna de
Alvaro Ordoñez

Los beneficios generales deben primar sobre los particulares, con esa lógica el gobierno viene actuando a conciencia y el resultado en el control de la pandemia lo respalda. Hace algo más de un mes manifestamos nuestro apoyo a todas esas medidas y hablamos del equilibrio necesario para medir las consecuencias entre la salud física, la mental y la económica, considero hoy que el gobierno nacional empieza a perder ese equilibrio y que menosprecia las otras variables, el presidente hace esfuerzos por parecer creíble en lo que dice pero la realidad es que ya no convence y nuevamente se ve manejado por las presiones políticas de los alcaldes, muy especialmente la de Bogotá, económicas, de los grandes conglomerados y olvidándose de esa sociedad de clase media que ya perdió su trabajo o siente que está a punto de perderlo, del pequeño inversionista que no recibe su arriendo o el producido de su bus o de su taxi de turismo, ni mucho menos de esos que con la barraquera a la que se refirió con tanto énfasis el Dr. Duque, emprendieron un pequeño negocio y hoy sólo ven en riesgo su poco patrimonio familiar. Creo que tampoco se escucha coherente cuando pretende hacer creer que le preocupa la salud mental de los niños y jóvenes entre seis y diez y siete años al autorizarlos salir a ver el sol durante media hora tres días a la semana.

Nos vendieron la idea de que necesitábamos tiempo para frenar las curvas de contagio, están claramente controladas, para preparar el sector salud, si no lo hicieron en 45 días no lo harán en dos semanas más, nos hablan del éxito del teletrabajo desde la comodidad de los apartamentos de estrato cuatro, cinco y seis y se olvidan de las incomodidades de las familias que viven en apartamentos de 50 metros sin lugares ni espacios adecuados para esto, creo en resumen que una vez más tratan de engañar a un pueblo que vive una realidad muy distinta, a unos pequeños comerciantes y empresarios que merecen la misma oportunidad de trabajar con protocolos y responsabilidad corporativa y personal en el cuidado de todos y cada uno.

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