jueves 21 de enero de 2021 - 12:00 AM

Liderazgo empresarial

Estoy seguro de que la siembra realizada por Alejandro cayó en tierra fértil y sus frutos redundarán para desarrollar la región como siempre fiel a su templanza...
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Columna de
Alvaro Ordoñez

Con inmensa tristeza para todos nosotros recibimos la noticia de la partida del Dr. Alejandro Galvis Ramírez, muchas personas justamente han resaltado los valores y cualidades que con lujo de detalles y competencias desarrolló en su prolífico paso por el mundo y en el reciente pasado de nuestra región.

De este gran hombre admiré muchas cosas, su carácter, su entereza moral y su altísimo sentido social, el valor que le daba a la amistad verdadera y el respeto por las ideas de los demás, seguramente se me escapan muchas más, pero en mi visión de las cosas se distinguió de manera especial como uno de los más importantes líderes empresariales de nuestra región y del país.

El líder enseña con su ejemplo y el empresario sabe que tiene múltiples deberes, la empresa, la sociedad, la región, el gremio, la educación, la juventud, la política y la familia, en todas ellas participó, demostró que la unión hace la fuerza y que los santandereanos sí somos capaces de unirnos para desarrollar empresas, representó con lujo de detalles el periodismo regional, vivió coherentemente con su pensamiento liberal y renunció a su partido en una clara enseñanza de sanción social, fue líder de los ganaderos y maestro de sus colaboradores, en fin Santander perdió a uno de sus mejores y más importantes hombres de los últimos tiempos.

El legado es realmente una invitación a los empresarios jóvenes a seguir su ejemplo como líder empresarial, no es la empresa nuestra única responsabilidad, seguramente debemos encontrar los espacios necesarios para ocuparnos de muchos otros aspectos más, es una obligación ubicar y apoyar las mejores personas para gobernar nuestro departamento y nuestras ciudades, los gremios y las universidades, aportar nuestra experiencia y capacidad para el desarrollo social y económico de la región.

Estoy seguro que este compromiso se mantendrá en la nueva clase empresarial de Santander, que asumiremos nuestras obligaciones con la sabiduría obtenida del buen ejemplo y la certeza de que la siembra realizada por Alejandro cayó en tierra fértil y sus frutos redundarán para desarrollar la región como siempre fiel a su templanza y a convertirse en la tierra de las oportunidades.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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