miércoles 16 de agosto de 2023 - 12:00 AM

Andrés Espinosa Fenwarth

El trabajo flexible llegó para quedarse

De todas las consecuencias de la nueva era del trabajo flexible y remoto promovido por la pandemia del COVID, la que menos se esperaba era la rebelión empresarial expresada en la renuencia a regresar al horario estricto de oficina. Pero no ha sido la única sorpresa. Tres años después de que se ordenara el regreso a casa de millones de empleados, la cuestión de dónde y cuándo trabajar siguen siendo notablemente complicadas. Sin embargo, algunas cosas se están volviendo más claras, los trabajadores están preparados para luchar por un beneficio que muchos no tenían antes del COVID. Los sindicatos han sido las estrellas de esta historia hasta ahora. En Australia, los sindicatos ganaron un acuerdo de trabajo remoto para miles de servidores públicos federales que podría permitirles días ilimitados en casa. También aseguraron los derechos de trabajo a domicilio en uno de los bancos más grandes del país y están desafiando a otro por una regla que requiere que el personal pase al menos la mitad de sus horas de trabajo en la oficina.

Hay razones de fondo que sustentan este comportamiento. Cada día se percibe que el trabajo remoto no necesariamente perjudica la productividad. Una investigación reciente del Financial Times sugiere que una fuerza laboral totalmente remota puede ser aproximadamente un 10% menos productiva que una totalmente presencial, aunque las pérdidas pueden compensarse con grandes ahorros en el espacio de oficina y la contratación de personal a nivel global por salarios locales más bajos. Así pues, el trabajo híbrido parece tener un impacto nulo o levemente positivo en la productividad.

Tres años después del estallido de la pandemia, muchos edificios de oficinas siguen estando solo la mitad de llenos que en 2019, Colombia incluida. E incluso cuando los trabajadores regresan a la oficina, no se quedan allí tanto tiempo como lo hicieron antes del COVID. El uso ampliado de estaciones de trabajo compartido en las grandes empresas les permite a los empleados llegar a sus oficinas y conectarse a la red desde cualquier escritorio. El trabajo flexible llegó para quedarse.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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