jueves 12 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Armando Martínez

Academia Xaveriana

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Columna de
Armando Martínez

El pasado lunes se realizó en Bogotá el solemne acto conmemorativo de los 400 años del origen de la Universidad Javeriana. ¿Qué significa esto? Que la petición hecha durante el año 1613 por el padre jesuita Francisco de Victoria —al rey Felipe III— para rogar la concesión del privilegio que le permitiera conferir grados universitarios en Santafé fructificó. Efectivamente, el embajador del rey de España en la Curia Pontificia Romana gestionó, ante el papa Gregorio XV, la expedición —el 8 de julio de 1621— del breve In supereminenti, que concedió a la Compañía de Jesús la licencia para conceder grados de bachilleres, licenciados, maestros y doctores a quienes estudiasen en la Academia Xaveriana del Nuevo Reino de Granada. Con este fundamento legal, el nuevo rey Felipe IV expidió, el 2 de febrero de 1622, la real cédula que conminó al presidente de la Real Audiencia y al arzobispo a autorizar esta obra educadora.

El acontecimiento se produjo el 23 de junio de 1623, día en que ingresó a la Real Audiencia de Santafé el padre Baltasar Mas, provincial de la Compañía de Jesús en el Nuevo Reino de Granada. Después de presentar el breve y la real cédula que ordenaba su cumplimiento, además de las primeras constituciones de la Academia Xaveriana, fue autorizado a comenzar la formación universitaria en nuestro país. Los dominicos siguieron por esa misma senda, poco después, para beneficio de los jóvenes interesados en obtener ilustración bajo el manto del catolicismo romano, una de las especificidades del mundo hispánico, tanto en la Península Ibérica como en América.

Como se sabe, este privilegio para graduar jóvenes se extinguió con las tres expulsiones sucesivas de la Compañía de Jesús de nuestro país. Pero, de nuevo en 1930, un grupo de jesuitas tornó a fundar la Universidad Javeriana en Bogotá, institución que ha formado a muchos jóvenes santandereanos que han brillado en todos los campos profesionales. Esta universidad, encabezada por su actual rector —el padre Luis Fernando Múnera S.J.—, ha recibido muchas felicitaciones por los cuatro siglos de obra educadora en el seno de nuestra sociedad. No es poca cosa.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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