jueves 22 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Un ejemplo de historia contrafactual

El viernes de la semana pasada se realizó en la Casa de Bolívar un simposio sobre la experiencia política del doctor Gabriel Turbay Abunader. Las brillantes exposiciones que se oyeron dan permiso para plantear una pregunta de la historia contrafactual: ¿Qué habría pasado si Gabriel Turbay hubiera ganado la presidencia en 1946? La historia contrafactual es un relato de ficción sobre un posible derrotero de los acontecimientos históricos que realmente nunca ocurrieron, pero para los cuales existió una gran posibilidad. Tiene sentido para entender que históricamente existió una oportunidad para un derrotero histórico menos dramático.

Recordemos las cifras de los comicios presidenciales de 1946: el Partido Liberal, que gobernaba la nación desde 1930, obtuvo 800.156 votos. Mariano Ospina Pérez, el contrincante conservador que apenas consiguió 565.939 votos, se convirtió en presidente de la República para el período 1946-1950. ¿Qué aconteció? Que a la candidatura liberal “única” de Gabriel Turbay, proclamada por la Convención Nacional del Partido en julio de 1945, se le interpuso la candidatura “disidente” de Jorge Eliécer Gaitán. Las huestes gaitanistas atacaron con piedras y epítetos xenofóbicos (¡turco no!) al presidente de su partido y dividieron el caudal de los votos liberales: 441.199 para el doctor Turbay y 358.957 para el doctor Gaitán.

¿Qué habría pasado si Jorge Eliécer Gaitán hubiera esperado su turno cuatro años y se hubiera sometido a la disciplina partidista, en vez de inventar la ficción política de un “país político” contra un “país nacional”? Que habría ganado la presidencia el bumangués Gabriel Turbay (1901-1947) y otra habría sido la historia política. Quizás nos habríamos ahorrado la muerte de los dos caudillos liberales, uno detrás del otro en menos de cinco meses. Quizás la política reformista de Turbay nos habría ahorrado el Bogotazo del 9 de abril de 1948 y la violencia bipartidista en las zonas rurales, fuente de las guerrillas comunistas que emergieron en 1962. Quizás su introducción de la cédula electoral habría derrotado el fraude y dado una oportunidad a una rápida modernización de la política. Como nuestra historia pudo haber sido distinta, recordamos con fervor al doctor Gabriel Turbay Abunader.

armando martínez G.
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