sábado 17 de julio de 2021 - 12:00 AM

Apurar el paso

Esta nueva generación de empresas incorpora un propósito social y ambiental que va más allá del beneficio e interés para sus accionistas.
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Columna de
Carlos Chaverra

La Comisión Europea ha lanzado este miércoles un rotundo mensaje hacia dentro y hacia fuera de sus fronteras: si una empresa no incluye la lucha contra el cambio climático entre sus prioridades, tendrá cada vez más complicado acceder y operar en el mercado europeo, el más poderoso del mundo por población (casi 450 millones de habitantes) y poder adquisitivo.” Agrega también el diario El País de España que “una de las señales más claras está dirigida a la industria del motor. Bruselas ha propuesto que a partir de 2035 no se puedan vender turismos ni furgonetas nuevos que emitan dióxido de carbono, lo que en la práctica significa vetar los motores de gasolina, diésel, gas e híbridos.”

Como antesala a la cumbre del cambio climático que se realizará en Glasgow, la Comunidad Europea espera ser aún más agresiva en estas iniciativas proponiendo un impuesto a importaciones de países que no cumplan determinadas exigencias frente a los impactos sobre el cambio climático. Se espera también que estas medidas tengan un “efecto de arrastre” que lleven a que otros países activen igualmente regulaciones que se orienten a los mismos objetivos.

En realidad, muchas compañías como Amazon, Microsoft, G.E. ya se han anticipado a entrar en esta tendencia no solo de iniciativas amigables con el medio ambiente sino la de igualmente crear condiciones más equitativas para sus distintos grupos de interés. Esta nueva generación de empresas incorpora un propósito social y ambiental que va más allá del beneficio e interés para sus accionistas. En Colombia existe una legislación dirigida a promover las sociedades BIC (Beneficio e Interés Colectivo) que combinan simultáneamente las ventajas económicas de la actividad mercantil, con la posibilidad de contribuir al medio ambiente, al bienestar de los trabajadores y al interés de la colectividad. Movistar Colombia recientemente ha estado promoviendo esta condición. También podríamos añadir que ya es común encontrar informes de sostenibilidad en las asambleas anuales de muchas empresas colombianas.

Lo cierto es que esto de ver la gestión empresarial desde las variables, económicas, sociales y ambientales resaltando también los propósitos y valores, se convierte en un factor de competitividad que va más allá de leyes y normas. Así que debemos apurar el paso, estamos llamados a contribuir a un mundo mejor.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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