sábado 09 de mayo de 2020 - 12:00 AM

Asuntos del corazón

Aunque en el fondo entristece pensar que muchos asuntos del corazón cambiarán en su forma su esencia se mantendrá: actos de amor, solidaridad, alegría, amistad...
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Columna de
Carlos Chaverra

Esas columnas tuyas tan técnicas no las entiendo muy bien. Me gustan más las que te salen del corazón,” me dijo con desparpajo y sin ningún asomo de consideración. Quise explicarle a mi querida esposa que todas las columnas que escribo me salen del corazón, pero, en aras de no despertar una discusión, en especial ahora que ampliaron el periodo de cuarentena, decidí más bien reflexionar sobre qué quiere decir ella con aquello que “salgan del corazón”. Quizás puedo contarle que en estos días me sorprendo soñando despierto pensando en momentos simples de vinos con amigos o en el día que nacieron nuestros hijos. Los viajes en carro a Bogotá (el deleite del paisaje y la parada obligada de desayuno en Chiflas) para pasar las navidades con los abuelitos clasifican en esta categoría. Qué mayor placer que acompañar a mi papá (que ya casi llega a los 90) en su caminata al centro comercial a su diario café y de pasar por el oso que me presente con sus contertulios de café como “su muchacho”.

Un asunto del corazón que me ronda es encontrarme escribiendo mensajes mañaneros a viejos conocidos diciendo que los quiero y extraño a pesar de que llevamos tiempo sin hablarnos y emocionarme hasta las lágrimas de aun reconocer voces de amistades distantes que lo incluyen a uno en sus propios asuntos del corazón. Saber que se puede andar más ligero me sorprende y aún más descubrir aquellos ídolos de barro que tantas horas de sueño me robaron. Me afana que se agota el tiempo para culminar la buena carrera de mi vida, pero quizás es mejor atender los asuntos del corazón primero y con ello tendrán más sentido las metas y los propósitos de futuro. Esta época de cuarentena ha permitido redescubrir nuestros corazones y revivir aquellas épocas de noviazgo y primeros años de matrimonio donde el tiempo para construir sueños no tenía fin. Aunque en el fondo entristece pensar que muchos asuntos del corazón cambiarán en su forma su esencia se mantendrá: actos de amor, solidaridad, alegría, amistad podrán cambiar de ropaje, pero ninguna pandemia cambiara su espíritu, al contrario, lo fortalecerá. ¡Ahora entiendo mejor lo que mi querida esposa quiso decirme!

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