sábado 22 de enero de 2022 - 12:00 AM

Dilemas por resolver

Los negocios son buenos porque crean valor, son éticos porque se basan en un intercambio voluntario, son nobles porque pueden elevar nuestra existencia...
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Columna de
Carlos Chaverra

Las empresas son el mayor creador de valor en el mundo. Los negocios son buenos porque crean valor, son éticos porque se basan en un intercambio voluntario, son nobles porque pueden elevar nuestra existencia y son heroicos porque pueden sacar a las personas de la pobreza y crear prosperidad”. Les pregunto a los alumnos qué piensan de esta aseveración y se produce un gran silencio en clase. La primera intervención tímidamente expresa que ese podría ser un deber ser del propósito empresarial. Muchos manifiestan que es una utopía lejana de la realidad

“La aspiración predominante de los negocios es el rendimiento, mientras que la de la sociedad es el progreso. El capitalismo, tanto el paradigma como la práctica, se encuentra en la intersección de estas aspiraciones duales. Durante el siglo pasado, el capitalismo ha dado resultados impresionantes sobre el terreno. Aun así, ahora parece indiscutible que el capitalismo moderno está en cierta crisis. Desde las graves preocupaciones sobre el clima y la equidad para las generaciones futuras, hasta las preocupaciones laborales relacionadas con el comercio y la tecnología, la sobrefinanciación de la economía y los ciclos económicos, la disminución de las participaciones relativas en los ingresos laborales, la desconfianza en los líderes empresariales y empresariales, nos enfrentamos a una serie de dilemas agudos y crónicos”. Esta reflexión de un grupo de académicos convocados por la escuela de negocios INSEAD (Performance and Progress, Essays on Capitalism, Business, and Society, Oxford Press); va más de la mano con del escepticismo de mis estudiantes.

“Nunca ha sido más esencial para los directores ejecutivos tener una voz consistente, un propósito claro, una estrategia coherente y una visión a largo plazo. El propósito de su empresa es su estrella polar en este entorno tumultuoso. El capitalismo de partes interesadas no se trata de política. No es una agenda social o ideológica. Es capitalismo, impulsado por relaciones mutuamente beneficiosas entre usted y los empleados, clientes, proveedores y comunidades de las que depende su empresa para prosperar. Este es el poder del capitalismo.” Nos dice el jefe de BlackRock uno de los gestores de fondos de inversión más grandes del mundo. “Establecer relaciones mutuamente beneficiosas”, si empezamos por aquí de pronto mis estudiantes podrán creer en empresas buenas, éticas y heroicas

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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