sábado 23 de enero de 2010 - 10:00 AM

Dónde estabas cuando….?

En la vida suceden eventos que por su impacto se convierten en hitos que nos sirven como puntos de referencia en la cronología de nuestra existencia. Estos sucesos son de tal dimensión que recordamos el momento y el lugar donde estábamos cuando recibimos la noticia o fuimos afectados directamente por ella. Para nuestros padres pudo haber sido el Bogotazo de 1948 o el asesinato en Dallas de John F. Kennedy.

En mi caso particular recuerdo donde estaba y que estaba haciendo cuando ocurrió el magnicidio de Galán, el asalto al Palacio de Justicia o la tragedia de Armero. Para personas más jóvenes quizás puede ser el asalto a las Torres Gemelas en Septiembre 11 o el triste suceso del Club del Nogal. Aunque puede haber eventos que permitan preguntar 'dónde estabas cuando….' menos trágicos como la llegada del primer hombre a la luna o la caída del Muro de Berlín o quizás más personales como el nacimiento de un ser querido; son las calamidades las que marcan nuestra vida de una manera singular. Por qué esto? Quizás porque recuerdan la fragilidad de nuestras vidas o nos obligan a cuestionarnos las razones de nuestra existencia o dolorosamente nos privan de un ser querido. Pero más importante aún es porque nos muestran también los alcances de nuestra condición humana. De cómo en estos momentos podemos alcanzar lo sublime de la solidaridad y bondad del ser hasta lo más bajo y ruin de nuestra condición.

Para los habitantes de Haití el terremoto de la pasada semana será sin duda uno de esos momentos de 'Dínde estabas cuando…' y como en toda tragedia presenciamos la ambivalencia de nuestra condición. Por una parte somos testigos de los alcances de la solidaridad de las naciones, el coraje de los cuerpos de socorro, la felicidad del milagro de vidas rescatadas y por lo menos la intención de que se construya una nueva nación- históricamente atacada por desastres humanos y naturales- con el favor y participación de todos los países. Al mismo tiempo aparecen los mercaderes de la muerte, los oportunistas políticos y los intereses más mezquinos. De lo sublime al foso más profundo.

A quién acudir? La fe o la razón, la convicción o la fuerza? Por ahora pensar que cuando nos pregunten 'Dónde estabas cuando…' podamos responder que estábamos del lado de la esperanza y no de la desilusión.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad