sábado 10 de julio de 2021 - 12:00 AM

El valor de la sinergia

La confianza adquiere valor inconmensurable cuando estamos en tiempos de crisis. Es una oportunidad para revelar lo mejor de nosotros...
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Columna de
Carlos Chaverra

Acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales. Concurso activo y concertado de varios órganos para realizar una función; tarea coordinada o actividad de cooperación”. Esta es la definición que nos trae el direccionarlo de la Real Academia de la palabra sinergia. “Uno más uno nos tiene que dar más que dos” recuerdo que me decían recién salido de la universidad de primíparo en mi nuevo trabajo. Con ello se me enseñaba sobre la importancia del trabajo en grupo y se me advertía de tener cuidado de dejarme llevar por egos malsanos o agendas que no coincidieran con los objetivos de la misión y visión de la empresa.

Descubrí que el ingrediente fundamental para el logro de la sinergia era la confianza, sin ella los esfuerzos se envolvían en tormentas de murmuraciones y el logro de metas comunes se llenaban de obstáculos invisibles que redundaban en victorias pírricas o derrotas donde la asignación de culpas era una constante. Sin confianza ya no nos movía la inspiración sino la ley de la supervivencia que precisamente no apela a lo mejor de nuestras virtudes y valores.

“Confianza fundamentalmente quiere decir hacerse vulnerable a las acciones de otros. Confiamos porque creemos. Cuando escogemos confiar en alguien voluntariamente le damos poder sobre nosotros confiando que ellos no abusaran de dicho poder.” Nos dice la profesara de la Escuela de Negocios de Harvard Sandra Sucher en un reciente libro (The Power of Trust: How Companies Build it, Loose it, Regain it, 2021). Competencia, motivación, medios e impacto deben estar en justa armonía para que se logre esta confianza, agrega Sucher.

La confianza adquiere valor inconmensurable cuando estamos en tiempos de crisis. Es una oportunidad para revelar lo mejor de nosotros. Recuerdo hace ya algunos años cuando se desató la tormenta perfecta en nuestro país donde confluyeron todos los males sobre mi empresa, la economía y la política. Fueron épocas edificantes y de construcción de carácter donde la solución de los problemas era nuestra meta, donde las acusaciones no tenían cabida, donde el bien común era nuestro norte. Estamos en tiempos de oscuros nubarrones, sin la construcción de confianza no habrá sinergia alguna. ¿Por dónde empezar?

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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