sábado 24 de julio de 2021 - 12:00 AM

Espíritu Olímpico

Que pueda entender que se puede competir con respeto y dignidad, que al final la victoria no es a costa de destruir al enemigo, sino que se perpetúe el espíritu olímpico...
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Columna de
Carlos Chaverra

Había más de 100 personas en el auditorio del Centro de Convenciones en Cartagena. Se celebraba la asamblea de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI). Empresarios de todos los sectores, funcionarios del gobierno y académicos se congregaban para escuchar y reflexionar sobre economía, empresa y perspectivas de futuro. El expositor de esa mañana era Jeffrey Sachs, un reconocido profesor y escritor de la Universidad de Columbia. Cuando estábamos todos prestos a escuchar al experto aparece en pantalla, para nuestra sorpresa, la campeona de bicicross Mariana Pajón. Estaba lista para arrancar en su carrera por la búsqueda de la medalla de oro olímpica en los Juegos de Londres. Inmediatamente el ambiente cambio y a todos los asistentes nos abrazó el espíritu olímpico mientras contemplábamos eufóricos la conquista de la medalla de oro para nuestro país. “Nunca me habían aplaudido tanto”, dijo Sachs haciendo uso de su buen humor y también cautivado por el espíritu olímpico.

Espíritu olímpico es el que el mundo va a vivir este par de semanas con el desarrollo de los Juegos Olímpicos en Tokio. Evento que nos llega un año después por efecto del COVID. Seguramente esto no impedirá que vivamos historias y contemplemos conquistas de atletas que se han entrenado con gran esfuerzo para llegar a este evento de los mejores. Precisamente el espíritu olímpico es particular porque el propósito no está centrado en la fama y el dinero sino en la honra y dignidad patria de lo que significa participar. El individuo no se representa a sí mismo sino a un país. Para muchos no es un punto de partida sino un punto de llegada, la culminación de un sueño arduamente trabajado.

Anhelo que el espíritu olímpico nos dé respiro a las afugias de este período tan convulsionado, no solo por el COVID sino por la polarización que vivimos, por la absoluta incapacidad que parece hemos alcanzado para convivir con ideas opuestas, para construir sobre propósitos comunes. Anhelo encontrar en los atletas líderes para emular, cuyo ejemplo muestre los frutos de la paciencia y resiliencia. Que pueda entender que se puede competir con respeto y dignidad, que al final la victoria no es a costa de destruir al enemigo, sino que se perpetúe el espíritu olímpico que nos haga a todos mejores.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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