sábado 10 de diciembre de 2022 - 12:00 AM

Carlos Chaverra

Lenguajes del amor

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Columna de
Carlos Chaverra

Discutíamos con unos buenos amigos sobre las relaciones con nuestros padres. Les compartía que mi padre, aunque profundamente generoso, no era aquel de actitudes cariñosas de besos y abrazos. Les comentaba que en mi ser interior anhelaba este tipo de expresión de cariño. Desde pequeño mi padre me regalaba cuentos (los famosos comics de la época), incluso los empastábamos y armábamos nuestras colecciones. Cuando fui creciendo me llevaba novelas y si veía que me gustaba un autor seguíamos leyéndolo. Ya más grandecito me compartía sobre libros y autores que él había leído a mi edad. Mi padre trabajaba mucho por lo cual los temas domésticos estaban a veces fuera de su radar, sin embargo, recuerdo el tiempo que le dedico al carpintero que construyó la biblioteca de la casa y como me convertí en su ayudante de diseño de lo que se constituiría en el lugar más especial de nuestro hogar. Ya creciditos nuestros encuentros siempre empezaban con un compartir de los libros que estábamos leyendo y de parte de el un regalo de su más reciente lectura.

Descubrí que nuestra conexión con los libros era más que una afición mutua cuando un día mi padre me compartió de sus épocas de niño con mi abuela a quien el amaba sobremanera. Me decía que el recuerdo mas grato de su mama era cuando ella se sentaba a leerle cuentos y como a través de ella conoció el mundo de Verne, Kipling, Salgari, Dickens y de cómo iban a las bibliotecas de los pueblos donde vivieron explorando nuevas aventuras y autores. Me di cuenta de que al narrarme estas historias mi padre me decía a través de lenguaje de los libros que me amaba intensamente, que ese amor que el sentía por su madre también era mío, que las actitudes cariñosas de besos y abrazos que tanto anhelaba siempre habían estado presentes.

Me encuentro con mis hermanos triste por la partida de mi padre. “Noventa años bien vividos” decía el en su reciente cumpleaños. Al compartir historias de su vida y mensajes de sus amigos, colegas y alumnos observo muchos más lenguajes del amor que el regalo con generosidad. Para mi sorpresa descubro el mas preciado de su lenguaje: gratitud y amor por la vida. Gracias papa.

cchaverra@unab.edu.co

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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