sábado 07 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

Mantenernos jóvenes

Está en nuestras manos, entonces, mantenernos jóvenes para no dejar que el futuro se escape.
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Carlos Chaverra

Son muchos los motivos que tiene Colombia para celebrar y cultivar un porvenir promisorio. Es cierto que son múltiples y complejas las dificultades que el país aún tiene por delante, sin embargo, en un periodo relativamente corto se han logrado avances que han puesto a Colombia en un lugar más relevante en el ámbito internacional. Nuestro país cobra mayor interés para organismos multilaterales, empresarios académicos y artistas, quienes lo encuentran dinámico, contradictorio, diverso, sorprendente y mágico. Ellos ven en Colombia una nación con futuro y no anclada en el pasado. Más de 40 líderes de la economía, la educación, el deporte y la cultura nos describen por qué efectivamente tenemos un gran porvenir”.

El libro se llama “Reimaginando el Futuro, Visiones del País que Podemos Construir” (Editorial Planeta, 2019), editado por la firma consultora McKinsey&Company.

La verdad tuvo un efecto raro en mí al encontrarlo en la librería mientras un amable vendedor me contaba cómo recientemente sus clientes habían entrado en pánico por el estallido de una papa bomba, cortesía del paro que nos aflige.

“Se corrieron al centro para que no le cayeran los vidrios, pero después siguieron comprando con tranquilidad”, me dijo.

Una muestra más de nuestro particular contexto donde cohabitan la violencia y el deseo de no dejarnos robar el futuro.

Me llamó la atención un capitulo escrito por Juan Carlos Echeverry, exministro de Hacienda y expresidente de Ecopetrol. Sostiene que la ética crea valor y que debe ser vista no solamente como algo deseable, sino como parte fundamental de las empresas y de la organización estatal.

“Los estándares de la excelencia ética y su mantenimiento a través del tiempo deben ser tan importantes como la excelencia en operación, las finanzas o del medio ambiente”. Propone una “estrategia de ética” y muestra cómo puede ser esta un potente antibiótico contra la corrupción.

“Una cultura corporativa sólida definitivamente tiene que estar estructurada con base en principios y valores éticos”, nos dice igualmente el expresidente del Grupo Bolívar José Alejandro Cortés.

“No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece. Más bien envejece porque deja de perseguir sus sueños”, afirma el director de McKinsey, citando a García Márquez. Está en nuestras manos, entonces, mantenernos jóvenes para no dejar que el futuro se escape.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad