sábado 01 de octubre de 2022 - 12:00 AM

Mover el tablero

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Columna de
Carlos Chaverra

“Debemos mover el tablero” me decía un jefe. Esto implicaba que ante una situación polémica que requería solución se debería poner sobre la mesa una discusión entre las partes para crear así un movimiento hacia la acción y el logro de objetivos. Mover el tablero implicaba generar un movimiento de fichas con sabiduría ya que se requería que el movimiento fuera fluido y que, aunque se tardaran las discusiones, se llegara a un buen puerto. También se debería dar a entender que dar “mate al rey” no constituía un triunfo de las fichas blancas o negras, mas bien el rey era el obstáculo que impedía el progreso y por tanto a ambas partes le convenia sacarlo del camino. Había que estar siempre alerta a aquellos que pretendían patear el tablero ante su incapacidad jugar bajo las reglas.

“Utilizar el vocablo constructivo para calificar la oposición implica unos costos. Implica unos comportamientos. La oposición cuando se anuncia como una oposición constructiva tiene que ser una oposición que sepa dialogar y oponerse con argumentos, que sepa criticar con razones, que sepa escuchar y que también tenga disposición de lograr acuerdos”. Declaro el expresidente Uribe al “sentarse al tablero” con el presidente Petro en la Casa de Nariño. Mencionó que en el Centro Democrático lo que buscan es llegar a acuerdos, no aumentar la polarización. Les pidió a los ciudadanos no estigmatizar ni al Gobierno ni al presidente Petro ni a ellos como colectividad. Fuimos testigos también de una “sentada al tablero” del presidente de Fedegan, un visitante totalmente inesperado, presentando en sus declaraciones puntos de encuentro alrededor de la propuesta de compra de tierras por parte del gobierno. El álgido y sensible dilema de la reforma a la salud quiere ser “llevada al tablero” por sus múltiples protagonistas.

No faltan las voces que ven motivaciones grises u oportunistas en estas múltiples partidas. Sin duda sentarse al tablero sin patearlo necesita algo que requiere tiempo y paciencia para construir: confianza. Son muchos los motivos que se tienen para adolecer de confianza, pero igual son demasiado los costos en que hemos incurrido como país cuando la hemos menoscabado. Así que bienvenida estas “movidas de tablero” mantengamos las fichas en juego, las futuras generaciones nos lo agradecerán.

cchaverra@unab.edu.co

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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