sábado 25 de enero de 2020 - 12:00 AM

¿Pasos de animal grande?

muchos estudios concluyen que en la medida en que las empresas le apunten a la mejora de las variables económicas, ambientales y sociales, tendrán en el mediano y largo plazo mejores resultados económicos
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Columna de
Carlos Chaverra

Tuvimos un importante encuentro con líderes globales en temas ambientales, todos con el deseo de apoyar a nuestro país en la transición energética, en el proyecto de sembrar 180 millones de árboles, y algo también muy importante: apoyarnos en la estrategia de Economía Circular, donde nosotros queremos llevar al más alto nivel empresarial el compromiso de producir conservando y conservar produciendo”, destaca el Presidente Duque. Esta es una de las múltiples declaraciones que diferentes mandatarios han hecho desde Davos Suiza donde se realiza el Foro Económico Mundial. Muchos abogan por el crecimiento económico de sus países y, como nuestro presidente, Davos se presenta como una oportunidad de promocionar nuestro país como objetivo de inversión pero no cualquier tipo de inversión, sino aquella que “produzca conservando y conservar produciendo”.

El mensaje de Davos es realmente un mensaje de urgencia y la urgencia va en adquirir mayor conciencia de que la responsabilidad empresarial debe ir más allá de la obtención de utilidades y destacar igualmente la necesidad de tener una importante consideración sobre el impacto ambiental y otros grupos de interés (incluyendo entre otros los empleados, la comunidad y los proveedores).

Por supuesto el fin de utilidad económica es un pilar necesario en la gestión empresarial. Sin embargo, la utilidad como fin último debe llevar un enfoque que incluya a los demás participantes del quehacer económico. Lo interesante es que muchos estudios concluyen que en la medida en que las empresas le apunten a la mejora de las variables económicas, ambientales y sociales, tendrán en el mediano y largo plazo mejores resultados económicos.

Decimos también que al final las empresas están compuestas por personas y son ellas las que con sus decisiones hacen posible que la empresa “funcione” hacia los objetivos. La preocupación hacia las personas también debe ir más allá de establecer salarios justos. Se debe propender por crear un ambiente de propósito y dignidad que hagan del trabajo un lugar de creatividad y generación de ideas donde no se tenga temor a cometer errores y al disenso. Al final la forma de evitar pasos de animal grande y evitar que adversidades ambientales y sociales nos agobien, es la de reformular los propósitos y ampliar nuestros puntos de impacto empresarial. Gran y estimulante reto.

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