sábado 21 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

Pensar despacio, actuar rápido

Celoso de su imagen y estándar de éxito’ es algo que nos acompaña a todos nosotros y llevamos a extremos inimaginables esta máxima...
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Carlos Chaverra

Un momento amargo vive el primer mandatario de Estados Unidos. Incluso si se da como un hecho que Donald Trump será absuelto en el Senado en el juicio de destitución que fue aprobado por la Cámara de Representantes, su biografía tendrá, por siempre, ese lunar de haberse convertido en el tercer presidente en toda la historia del país del norte en ser sometido a un impeachment. Y eso, para un jefe de Estado tan celoso de su imagen y de su estándar de éxito, constituye una humillación mayor que probablemente ni siquiera podrá ser paliada por el hecho de que logre la reelección” nos dice el editorial del periódico ‘El Tiempo’. Lo cierto también es que el 2020 es un año electoral en el país del norte lo que pone el sesgo político electoral al proceso de impeachment que se decidirá el próximo año en el senado.

“Celoso de su imagen y estándar de éxito” es algo que nos acompaña a todos nosotros y llevamos a extremos inimaginables esta máxima como se probó en la discusión previa que llevo a la declaratoria de impeachment. Al final lo que primó no fueron las pruebas y testimonios de los involucrados sino airadas proclamas en donde bajo el pretexto de salvaguardar los principios de la democracia se echaba mano a la mutua recriminación personal en donde cada una de las partes se acusaban de ser antipatriota.

Pensar despacio y actuar rápido se lo escuché alguna vez a un ejecutivo de una multinacional mejicana. En el pensar despacio nos invitaba a pasar nuestras reflexiones por el filtro de la ponderación de los hechos, lo que obligaba a ser diligente en la búsqueda de la información que nos permitiera tomar decisiones lo más alejado de juicios y prevenciones. Este proceso también debería ayudar a poner rienda a los excesos del ego que en ocasiones se convierte en el peor de los consejeros. En el actuar rápido nos previene de no jugar con cartas bajo la mesa y nos recuerda que cada decisión tiene repercusiones que trascienden nuestro beneficio personal. Pensar despacio, actuar rápido, vale la pena ponerlo en práctica de cara a nuestras metas para el 2020. Una buena fórmula para sobrevivir los riesgos de un impeachment.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad