sábado 27 de agosto de 2022 - 12:00 AM

Un estándar superior

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Columna de
Carlos Chaverra

Con solo 34 años, Sanna Marin, quien fue nombrada primera ministra de Finlandia el 10 de diciembre, es la jefa de gobierno más joven del mundo. Además de su juventud, su género también la convierte en una rareza, al menos para los estándares internacionales. Por estos días la joven ministra a estado en el ojo del huracán por la difusión de varios videos y fotografías de fiestas privadas de la mandataria. En uno de ellos aparece simplemente bailando “pasándola bien” como se dice sin que se pueda calificar como escandaloso lo que hace. Sin embargo, sus enemigos políticos se la han cobrado cara. Para disipar las criticas Marin se sometió voluntariamente a un examen para comprobar que no había consumido drogas. No ayudo mucho que luego aparecieron unas fotos de dos de sus amigas asistentes a la fiesta posando con un poster de Finlandia complementado con un sugestivo beso.

“Soy un ser humano. A veces también anhelo la alegría, la luz y el placer en medio de estas nubes oscuras”, ha dicho la mandataria con voz temblorosa. Marin ha pedido que se la juzgue por su labor al frente del Gobierno y no por lo que hace en su vida privada. “No he faltado ni un solo día al trabajo y no he dejado nada por hacer. Quiero creer que la gente valorará lo que los políticos hacemos en el trabajo en lugar de lo que hacemos en nuestro tiempo libre. No veo ningún problema en que disfrutemos en compañía de nuestras amistades”,” afirma en unas declaraciones en el diario El País de España.

Me pongo a pensar que ya quisiéramos en Colombia que nuestras preocupaciones fueran de este tenor. “Cada país tiene los dirigentes que se merece” dicen algunos. Pero lo que sí es común en todas partes es que a los líderes se les exige “un estándar superior” en sus acciones y comportamientos. De ahí que la caída reciente de Boris Johnson fue en parte por su pobre comportamiento personal durante el COVID y la razón por la cual le exigimos a nuestro presidente que sea cumplido con su agenda y no haga desplantes. Al final seguimos el ejemplo de nuestros lideres, de ahí la necesidad que mantengan siempre un “estándar superior”.

cchaverra@unab.edu.co

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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