Publicado por: Christiane Lelievre
Hazaña: “acción heroica o remarcable que exige un gran esfuerzo o valor, por lo que es digna de admiración…” Eso es lo que hace gran parte de la gente que vive “en el Norte” y trabaja “más arriba de La Virgen”, frente a otra gente que apenas sabe dónde queda ese Norte en el que, después de ciertas horas, ni la Policía transita.
El martes pasado, Ligia llegó casi a la hora habitual para hacer aseo en la casa de familia donde trabaja. Le tocó “evadir el trancón que había en La Virgen y un montón de policías”. Pagó “una moto que se metió para arriba”. La “señora que le ayuda a la vecina” -como dicen las patronas que no quieren hablar ya de “muchachas de servicio”– no alcanzó y perdió su día de trabajo porque protestaban otros en defensa de su derecho al trabajo; ese trabajo que es una actividad ilegal pero que presta un valioso servicio a la comunidad. Porque como saben y dicen los que viven en el Norte: los “buses de antes”, ahora, pasan como cada hora o más y a veces no pasan; el Metrolínea no llega; los taxistas que protestan contra la piratería también hacen de colectivos y a veces ni quieren entrar por el peligro. De pronto, en vez de mandar tropas represivas, valdría la pena sentarse a buscar y negociar soluciones.
Desde mi ingenuidad, pregunto: ¿quién manda en el transporte público del AMB? ¿Al servicio de quién está? ¿Es privado o público el servicio de buses de la UDES, que recogen pasajeros en Terrazas hacia el colegio La Presentación, por el viaducto La Flora y hacia el almacén Éxito? Este sí que afecta el negocio de “legales” –taxis y buses- al prestar el servicio a estudiantes y cualquier persona que se ahorra 1000 pesos pagando los 700 que vale este bus. Este transporte privado que “piratea de público” también contribuye a dañar la carretera que sube a Lagos del Cacique por la vía al cementerio. Y ¿quién paga por el arreglo de la vía cuando se hace?
Igualmente, la UNAB tiene un servicio para estudiantes entre sus dos sedes y tampoco se requiere la presentación del carnet estudiantil para subirse a este bus privado que es gratuito. Mientras tanto, estudiantes de la UIS que vienen del Norte o del lejano sur, gastan lo poco que tienen en varios buses “de a $1.700” y gentes del Norte “dan trabajo a piratas”.









