jueves 01 de agosto de 2019 - 12:00 AM

¿Dónde están?

Según datos recopilados por la Fundación Mujer y Futuro, 52% de los casos reportados en Santander entre junio 2016 y junio 2019 son mujeres (234). De estas, 22 siguen desaparecidas
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En todos los países del mundo, personas se van y no vuelven. Unas, de manera planeada y voluntaria, otras “desaparecidas”, raptadas o asesinadas. Parecen esfumarse de la faz de la tierra. En la mayoría de los casos se da con su paradero, vivas o muertas. En Colombia se usa la expresión “desaparición forzada” y muchas víctimas no vuelven a aparecer ni vivas ni muertas. El calvario de las familias no tiene fin, la incertidumbre no permite ni hacer duelo ni dejar de esperar.

Según datos recopilados por la Fundación Mujer y Futuro, 52% de los casos reportados en Santander entre junio 2016 y junio 2019 son mujeres (234). De estas, 22 siguen desaparecidas. A nivel nacional, el 54,2% de las personas reportadas como desaparecidas desde el año 1930 hasta 2018 siguen sin ser encontradas.

Las desapariciones ocurren generalmente en zona urbana, no en zonas aisladas. A nivel nacional, la franja de edad de 10 a 17 años es la más afectada por desapariciones de mujeres. Resulta factible relacionar los fines de trata de personas con estas desapariciones, forzadas o resultantes de engaños y falsas promesas. También se desaparece a personas por venganza, por amenazar, porque “dieron papaya”, porque el secuestro “salió mal”. En general, se ignora el pretexto de esta forma de hacer daño.

No todas corren la suerte de la ciudadana chilena cuya pista fue fácilmente seguida y cuerpo rápidamente encontrado, poniendo así fin a la vez al desespero y la esperanza de sus familiares. Presumir que se fueron “con un noviecito” o se fugaron “para buscar mejor vida” es falta de respeto y seriedad que retrasa la investigación. La mayoría de las desapariciones son forzadas y dramáticas. Los que actúan de victimarios deshumanizan a sus víctimas, tratándolas como mercancía, negando su existencia, hasta privándolas del derecho a ser reconocidas y sepultadas.

¿Cuánto más plantones de protesta y exigencia para saber de las 22 mujeres desaparecidas en Santander? Para no olvidarlas ni acostumbrarse a su ausencia.

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