jueves 27 de agosto de 2020 - 12:00 AM

Mismos sueños en vidas diferentes

Averiguan por “viviendas regaladas” y proyectos VIS, pero no son desplazados ni damnificados de ninguna avalancha, son pobres históricos, con esta pobreza que pasa de generación a generación como herencia familiar.
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Una es profesional, su cónyuge es artista, ambos tienen trabajo; llevan varios años juntos y tienen una niña de cinco años. El paso siguiente es tener vivienda propia. Miran avisos y publicidades, preguntan a sus amistades y familiares, y los fines de semanas prospectan y visitan proyectos. Sueñan, calculan, planean. Empiezan a buscar financiación y eventualmente apoyo de sus padres.

La otra vive del rebusque, su cónyuge trabaja en lo que salga. Apenas salidos de la adolescencia, con el primer embarazo “se organizaron”, luego “vino la niña”, hasta que Profamilia ayudó a evitar más embarazos. Vivieron con los papás, luego arrendaron una pieza, y de nuevo con los papás porque no había para arriendo. Están hacinados con más hermanos, más sobrinos; toca tender colchones en la sala para pasar las noches y los niños pelean mucho, y los servicios llegan caro. Es tiempo de buscar algo propio. Averiguan por “viviendas regaladas” y proyectos VIS, pero no son desplazados ni damnificados de ninguna avalancha, son pobres históricos, con esta pobreza que pasa de generación a generación como herencia familiar. No pueden aspirar a préstamos, no tienen derecho a subsidio.

Averiguan en donde “regalan lote”. Ellos también visitan proyectos - pero de invasión - y no interesa que sea en zona de riesgo, algún día los reubicarán. Estos terrenos “son de nadie”, gente lleva casi un año aquí y no la han sacado. Ya conectaron la luz, se cocina con leña o gas de pimpina – el más caro de Bucaramanga -, el agua llega de más arriba por mangueras. Los hijos se quedarían hacinados donde los abuelos para tener internet para el colegio. La pareja se turnará para cuidar el lote, que no sea que otros lo invadan.

¿Habrá otras opciones de acceso a vivienda propia para los llamados pobres históricos, sin empleo estable, sin sueldo justo, sin otra opción de préstamo que el gota-gota? El anhelo de tener propiedad es humano, da sensación de seguridad, lo que todos/as quieren para su familia.

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