jueves 24 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

¿Quién debe adaptarse? ¿Quién debe cambiar?

Hace mucho circuló en las redes sociales una crítica a la forma cómo se educa a las niñas para protegerse y defenderse de posibles violadores, en vez de enseñar a los varones a no violar. Lo mismo se pretende cuando las políticas de apoyo a mujeres víctimas de violencias de toda clase se sustentan en la defensa propia o protección preventiva y sanciones. Frecuentemente, con urgencia son las mujeres que deben salir del hogar y alejarse de sus lugares de trabajo, estudio y vida y refugiarse en casas de acogida o donde familiares. Se desconoce la cantidad de mujeres “desplazadas por violencias domésticas”. Muchas no pueden aceptar este tipo de ayuda cuando se les ofrece. Lo justo es que sea el hombre que ejerce violencias el que sea apartado del hogar.

Para luchar contra las violencias machistas se sigue comprometiendo a las mujeres (potenciales) víctimas, más que a las instituciones responsables de hacer respetar los derechos y a los hombres (potenciales) agresores. La prevención pasa por la educación, las exigencias y normas claras, el cambio de mentalidades y las sanciones. Que no haya más ese padre de familia advirtiendo a una vecina que se quejaba del comportamiento de los hijos de él: pues, Ud. verá, guarde sus gallinas que yo suelto mis gallos ¡el hombre, hombre es!

¿Quién debe adaptarse? ¿Quién debe cambiar?

Muchas actitudes corresponden a este mismo esquema de convivencia social, tal como lo propuso el dueño o administrador de un negocio comercial nocturno y ruidoso que atenta contra la tranquilidad y seguridad de las familias que viven en Cabecera: yo sigo agrediéndoles, sigo afectando sus vidas y son ustedes, ciudadanos y ciudadanas que están en su derecho y lugar correcto, que deben encontrar la forma de protegerse. En detrimento del ordenamiento territorial y de las restricciones y reglas propias de los barrios residenciales y de comercio, no asimilables a las zonas rosas.

¿Quién debe adaptarse? ¿Quién debe cambiar?

¿No será equivocada una sociedad que privilegia las respuestas adaptativas (protectoras y defensivas) sobre las correctivas, promotoras de cambios para modificar una conducta o acción dañina?

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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