jueves 13 de agosto de 2020 - 12:00 AM

Vecindad solidaria

En este nuevo contexto, algunos barrios populares reviven las ollas comunitarias y se confirma la solidaridad propia de la gente que pasa necesidad. Otras iniciativas novedosas se dan en barrios de clase media.
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Durante estas cuarentenas prolongadas, personas han perdido sus empleos, negocios han debido cerrar o perdido rentabilidad, y los ingresos de las familias se han mermado de manera peligrosa y a veces trágica. En los estratos uno y dos, bien que mal, de vez en cuando llegan auxilios monetarios, un mercado o apoyo del gobierno, una iglesia, un particular de buen corazón o una empresa con sentido social. También, la población sabe moverse en el rebusque y mercar de casa en casa. Verlo así, no es menospreciar las necesidades de los “pobres históricos”, tampoco ignorar los gritos de auxilios y mensajes desesperados de madres pidiendo ayuda para mitigar el hambre de sus hijos y no terminar todos en la calle.

Como efectos de estas prolongadas restricciones, vemos como se esfuma la clase media, de los estratos 4-5, comerciantes sin compradores, arrendadores sin inquilinos o con “mala paga”, jubilados sin renta adicional, contratistas e “independientes” sin contrato, músicos sin público, pilotos sin vuelos, peluquería sin clientela, docentes sin puestos; contratos no renovados, vacaciones forzadas. Tragedias económicas que se viven a puerta cerrada, en aislamiento y soledad.

En este nuevo contexto, algunos barrios populares reviven las ollas comunitarias y se confirma la solidaridad propia de la gente que pasa necesidad. Otras iniciativas novedosas se dan en barrios de clase media.

En el barrio Fontana, la presidente de la JAC realiza una valiosa labor en la comunidad del sector. Inició pidiendo colaboración de los residentes para entregar mercados a unas familias particularmente afectadas por la cuarentena. Estimuló así la solidaridad de la vecindad. Durante los toques de queda, comparte información sobre las tiendas del barrio con servicio a domicilio. La Sra Gloria, como se le dice con respeto, está pendiente de emprendimientos económicas de familias del barrio. Por las “cornetas”, informa de los menús disponibles: el mute de fulana, la parrillada de fulano, los postres de tal; ... quedan tantos platos del delicioso arroz de tal vecina ...

Iniciativa solidaria que une y ayuda.

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