jueves 23 de junio de 2022 - 12:00 AM

Y votaron las mujeres

Las mujeres cuentan: hacen cuentas y se tienen en cuenta. No comen cuento, y están listas para echar su propio cuento. Se reunieron y unieron en acuerdos mínimos sobre puntos comunes – deseos, necesidades, dolores y anhelos – y decidieron: “¡vamos a poner presidente!”. Después de la primera vuelta electoral, la actividad del “gremio” de las mujeres fue estupenda. Las redes sociales se animaron, los Whatsapp se activaron 24/24 (unas amanecen, otras madrugan), se retomaron las salidas a los barrios, los diálogos con la campaña del pre- elegido, se organizaron foros y encuentros.

En respuesta, el candidato se mostró “más feminista” que nunca, a pesar de algunas infortunadas palabras de su esposa. A él lo pusieron al banquillo, al que seguramente se había preparado y del que salió bien librado. Se revisaron con seriedad las propuestas del futuro presidente de Colombia, buscando los ajustes necesarios a hacer para transformarlos en propuestas.

Sin olvidarlas del todo, se perdonaron las situaciones que un día habían provocado la salida de su gabinete y alejamiento de algunas mujeres “de las duras y comprometidas” (unas volvieron a unirse en el transcurso de las campañas). También se le perdonó haber apoyado un colaborador imputado por violencias a su pareja; nadie es perfecto. El elegido inspiró confianza y demostró más coherencia y conocimientos de la cosa pública que su rival, quien hizo alarde de su matrimonio longevo y de sus ignorancias, pidiendo consejos y bendición a su madre quien todavía le jala las orejas y le canta la tabla.

Claro que el voto de las mujeres fue también (¿y sobre todo?) para Francia; un voto de confianza, respeto, admiración, sueños por una mujer inteligente, sufrida y alegre, trabajadora y estudiada, orgullosamente negra, cercana de su familia y comunidad de origen, madre antes del tiempo, “echada p’adelante” (... toda una santandereana ...) Una mujer maravilla que puede ser la heroína de muchas niñas y ejemplo para otras tantas mujeres.

En fin, pasó Petro y las mujeres estarán muy pendientes de su gobierno, su gestión, y la coherencia y firmeza de los pasos de Colombia hacia la igualdad para las mujeres y demás personas.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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