domingo 15 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Golpe de Estado a la ley

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Columna de
Cristina Plazas

Este país es inverosímil; a diario se escuchan voces enfurecidas exigiendo que se cumpla la ley, rechazando la corrupción y exhortando a los organismos de control y al poder judicial a que actúen con celeridad y eficiencia; pero, al momento de producir resultados que afectan los intereses políticos y personales de algunos de estos, salen vociferando que se trata de una persecución política, que se está atentando contra la democracia o que su vida está en riesgo.

Ya conocemos el libreto y nuevamente se puso en escena con la suspensión del cargo del alcalde de Medellín Daniel Quintero. Las reacciones políticas tanto del alcalde como de sus aliados fueron inmediatas, acusando al gobierno y a la Procuraduría ante la comunidad internacional de haber atentado contra la democracia, ejecutando un golpe de estado.

En Colombia existe un mandato constitucional que prohíbe expresamente la participación de los servidores públicos en política; alarma cómo se está violando la ley vulgarmente por parte de un sinnúmero de funcionarios. Si de atentado contra la democracia se trata, debemos referirnos más bien a la gran cantidad de alcaldías y gobernaciones que se han convertido en la caja menor de las campañas; o a los pronunciamientos de los mandatarios a favor o en contra de los candidatos, empezando por el presidente.

Bien lo dijo Alejandra Barrios, directora de la MOE: “Los funcionarios públicos gobiernan para la totalidad de los ciudadanos y ciudadanas, independientemente de las posturas políticas o convicciones partidistas de los mismos”; y que sus pronunciamientos pueden afectar “el principio de imparcialidad de la función pública, la prevalencia del interés general sobre el particular, así como la libertad política”.

Frente al tema puntual de Daniel Quintero, podemos afirmar: 1. Al alcalde solo le faltaba subirse a la tarima con Petro. Me pregunto si la suspensión no era lo que buscaba para victimizarse, estrategia que tanto resultado da en este país. 2. La Corte Interamericana no se refiere a suspensión; solo a inhabilidad y destitución; pero más allá de la discusión legal, lo cierto es que Quintero estaba violando la ley, no solo por el video del cambio en primera, sino por varias acciones más que ha realizado en favor del candidato. La ley es para todos y, gústele o no, la tiene que cumplir. 3. Decir que se dio un golpe de estado es irresponsable y temerario. Por supuesto, esto fue secundado por Gustavo Petro quien ha vivido de la democracia, pero se ha acostumbrado a desinstitucionalizar al país cuando las cosas no le favorecen. 4. La procuradora debe actuar con el mismo rasero con todos los funcionarios. Hasta ahora no hemos visto el primer llamado de atención al presidente, ni celeridad en la investigación del General Zapateiro. Nada más peligroso para un país que las fuerzas armadas entren a la discusión política. Procuradora: Está a tiempo de ponerlos en cintura a todos. Señor Fiscal: es su turno, actúe.

Señores: Ni atentado contra la democracia ni golpe de estado ¡Cumplan la ley!

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